Me parecía que con el calor que estaba haciendo ya no pegaba este post, pero como ha amanecido día lluvioso.. ¡perfecto!

Quería hablaros de esta marca, de Kling. La conozco desde hace bastantes años, desde antes de vivir en Madrid y me encantaba. Diseños sencillos, románticos y diferentes a precios asequibles. Pero como suele ocurrir, les llegó la fama y…

Vestiditos como estos son su insignia y mis ganas de comprar comienzan en 3, 2, 1…

Pero empecemos por el principio. Kling nació hace unos doce años en Argentina, su creador Papo Kling, empezó a vender prendas sin etiqueta y sin nada que hiciera referencia a una marca, a una tiendecita del desaparecido Mercado de Fuencarral. Esas prendas, tenían un diseño especial, diferente (aunque ahora te puedan parecer de lo más normales, pues este estilo “popy” se ha extendido, hace doce años no era tan común y hasta Inditex les copió un diseño de camiseta) y llamaron la atención, por lo que surgió Kling. Por más que he buscado información, no he encontrado donde producían al principio. Pero basándome en mi experiencia de compra, me parece raro que empezaran con producción de países como India o China. La calidad de las telas era buena (conservo varios vestidos y alguna camisa como nuevos y han pasado por miles de lavados y peor aún, por varias fiestas en la uni); sólo existía una talla que no era ni muy grande ni muy pequeña, ni siquiera era igual a otra de la misma talla y tenían un precio adecuado, más caro que inditex pero sin exagerar. Además, la bolsa que te daban era de tela, moníííísima y la podías utilizar de bolso. (Es el que yo llevo en la foto, pero no se ve bien).

Pero, les llega fama y empiezan a vender más y más y a hacer cambios muuuuy notables en la calidad de las telas y en la producción. Confirmo porque lo he buscado, aunque el diseño se hace en Madrid, la fabricación ha sido en Asia por lo menos en los últimos años. Abren diferentes tiendas por España y varias en Madrid, ya hay más tallas diferentes (algo que también tiene su parte positiva, pues tienen tallas más grandes y no me refiero a una 38) y multitud de prendas por talla. Y aumentan los precios, no mucho, pero ya no tienes la sensación de estar comprando algo especial o único, es como estar en Primark pero pagando a precio de unicornio.

A día de hoy, parece que una nueva “mejor” etapa se abre para Kling. Comienzan a fabricar sus prendas en España ya que quieren apostar como marca por la sostenibilidad y una forma de hacerlo es produciendo lo más cerca posible de donde diseñan. Indican, que aunque ahora les cueste más hacerlo, en poco tiempo será lo estándar. Esperemos que así sea.

Os he hablado de Kling, ya que quería sacar aquí el abrigo perfecto (junto con la cazadora vaquera) de mi Armario Cápsula de Primavera: La Gabardina. Me encanta porque te lo puedes poner con pantalón, con falda, con zapatos, con zapatillas… con lo quieras, e irás divina. Me gusta mucho como queda abrochado: sin el cinturón parece una capa como de Caperucita y con cinturón (el mio debe estar en lo más profundo del armario porque no lo encuentro), es más tradicional.

Me en can tan to das

Ahora no necesito nada y me da que para verano tampoco, así me dará tiempo a esperar y ver hacia donde se dirigen. ¿Conocíais Kling? ¿Qué os parece esta nueva etapa? ¿Os gustan las gabardinas?

¡Muchisisimas gracias por vuestros comentarios!

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