¿Sabéis que este blog comenzó con la idea de ser un blog más dedicado a la moda sostenible y con más modelitos del armario cápsula? Luego pensé, ¿a dónde vas mujer? ¿Pretendes ser la Paula Echeverría de lo sostenible? Y me dediqué, sabiamente también a otro temas. Pero con cada cambio de estación o cuando compro algo, me gusta mostrarlo y difundir esta forma de reducir tu armario y hacerlo más sostenible. Siempre lo digo, pero a mi, me ayudó muchísimo.

Con el calor que hace, podía aprovechar esta época para reducir más el armario. Menos ropa encima, menos ropa en el armario. En invierno tuve 40 prendas; en primavera se redujo a 35; y ahora en verano, podría bajar a 30… con esta regla, en uno año estaré en 5 prendas y va a ser qué no. No puedo negar que me gusta la ropa y en verano también se sale más a la calle, con lo que lo he vuelto a establecer en 35 prendas y sólo con una compra: las alpargatas.

  • El mono azul y verde ya los he utilizado en primavera, son comodísimos y muy fresquitos. Novedades: pantalón azul muy finito (es el pantalón que te sirve para temporada BBC), pantalón verde que parece una falda, vaquero fino de verano y pantalón corto. Iría siempre con falda o vestido, pero las oficinas suelen poner el aire acondicionado a -40º y me quedo pajarito.

  • Con el calor que hace, ¡piernas al aire! La falda de flores y la de estrellitas vienen del armario anterior y el resto, excepto el vestido negro, tienen bastantes años. No se que se lleva este año, lo que sé es que esos vestidos me encantan y me gustaría que duraran años y años.

  • Las flores se hacen un hueco en este armario. No soy de estampados (llamativos) pero el verano me anima un poco más a ellos. Normalmente los evito ya que de la ropa básica (como las camisetas de colores neutros o de rayas) no te cansas tanto, así que las mismas camisetas de siempre se quedan en este armario.

  • Tengo un dilema con el calzado. Por lo que estoy viendo, el calzado sostenible no quiere decir que sea calzado vegano, y cuando veo algún modelo que me gusta, ¡zas!, piel. Por un lado, no quiero utilizar calzado que esté hecho con piel animal, pero por otro, el más resistente me da que es el calzado de piel y no quiero comprar algo que el verano que viene ya no me sirva. Las sandalias más cómodas son las de tiras negras, que en mi opinión son las más feas. Me da igual. No quiero que me vuelva a pasar lo del año pasado, que me enamoré/obsesioné con las sandalias de esparto y terciopelo. Las “sandalias del infierno” las acabé llamando, ¡qué dolor, qué incomodidad! y me costaron carísimas.. Quiero darles una oportunidad, a ver si las puedo domar.. Como he dicho antes, si encuentro unas alpargatas bonitas, duraderas y sostenibles, las añadiré, sino, con lo que tengo es suficiente.

Os dejo dos fotos de unas alpargatas y unas sandalias que he visto que me gustan (son de piel), por si sabéis donde encontrar unas parecidas y sostenibles.

Sandalias Huaraches y Alpargatas Naguisa

¿Qué pensáis de mi dilema con los zapatos? ¿Qué material es más aconsejable? ¿Os habéis animado ya con la reducción del armario? ¿Cuántas prendas tenéis más o menos?

Pin It on Pinterest

Share This