Como he comentado en muchas ocasiones, lo que más me ha ayudado para ir manteniendo cada vez más una vida sin plásticos, una vida más ecológica y en general, una vida más sencilla y mejor, ha sido la organización.

Desde bien pequeña he sido bastante organizada: mi habitación, mi ropa, los deberes.. Con más edad, responsabilidades mayores (flipo cuando veo a madres/padres haciendo las matrículas de universidad de sus hijos por poner un ejemplo) y aunque en aquel momento, quizás no lo valoraba y me quejaba, ahora lo agradezco mucho.

¿Cómo lo hice? Primero, concienciándome de que los pequeños pasos que yo de son muy importantes y hacen mucho. Y segundo, por partes, siempre poco a poco, el refranero español es muy sabio y “quién mucho abarca, poco aprieta”. Aunque para mi fue un proceso por ámbitos (en mi casa siempre se ha reciclado, con lo que era muy insistente en un correcto reciclaje; después me preocupé por el mundo animal, por lo que dejé la carne a un lado; más tarde comprendí que el plástico era un gran problema y comencé a eliminar envases; me pregunté cuál era mi asignatura pendiente y descubrí el armario cápsula y por último, conocí el mundo del “zero waste” y en eso estamos, lentamente) creo que lo mejor es hacer pequeños cambios en cada uno de ellos.

Así que, si no sabes por dónde empezar, siguiendo estas recomendaciones, quizás te resulte más sencillo:

1. Zafarrancho:

Haz una gran limpieza en casa. Recicla lo que puedas, dona lo que aún sirva, reutiliza lo que pueda tener una segunda vida… pero quédate con lo exclusivamente necesario. Este ejercicio sirve también de limpieza mental, pues te libera de cosas que te creaban otras necesidades. No pretendas hacerlo todo en una mañana y sigue también un orden: si empiezas por la cocina, acábala y no vayas dando tumbos de un sitio a otro.

2. Haz listas:

  • Análisis de la situación: ¿Dónde gasto la mayoría del plástico? ¿Qué puedo sustituir y qué no? Céntrate en estos ámbitos:

– Baño: botes de gel, champú, pasta de dientes, compresas, cepillos… Si eres manitas (y sin serlo), incluso puedes preparar tú algunas recetas.

– Cocina: productos de limpieza, compra a granel con mis propias bolsas, productos precocinados..

– Calle: vasos desechables, pajitas, bolsas, botellas de agua…

– Ropa: minimiza el armario, repara, dona y compra de segunda mano o moda sostenible muy muy de vez en cuando.

  • ¿Dónde puedo encontrarlos? Valora la cercanía y lejanía del establecimiento de venta a granel, de producto ecológico… ¿Tienes acceso a producto ecológico y a granel? ¡Genial! ¿Puedes ir una vez al més y el resto en el súper habitual? ¡Genial también! No tienes tiempo, y vas al súper con tus bolsas y no compras agua embotellada y la fruta en la frutería, súúúúper genial.
  • Realización de un menú semanal (nada de excentricidades a lo Diverxo); la sencillez y buena alimentación es la clave para mantener el menú a lo largo del tiempo.
  • Lista de la compra basada en el menú. Dí no a las compras por impulso y cíñete a tu lista. Y ahorrarás también.

3. Practica Ecoretos:

Proponte retos cuando te sientas preparado y ve dando pequeños pasos para realizar grandes cambios, no quieras hacerlo todo de una vez porque te saturarás. ¿Te queda un rollo de papel de cocina? No compres más y vamos a ver cómo nos apañamos…

4. Infórmate todo lo que puedas

A través de blogs como este por ejemplo. Además, las Redes Sociales nos proporcionan una información muy visual y el bonitismo nos hace más receptivos a los cambios. La cantidad de ideas que descubro a través de Instagram y me digo, ¡como he estado toda mi vida sin hacer esto! ¡Y lo hago!

5. Comparte tu modo de vida y no te avergüences: 

Te encontrarás con gente a la que también querrás desechar.. pero serán las menos. Muchas veces actuamos por desconocimiento hasta que llega alguien y nos descubre que un mejor modo de vida es posible. Además el hecho de contar y compartir lo que haces, te motiva a seguir llevando a cabo los pasos que hayas dado. Hay dos palabras que te salvarán en muchas de estas situaciones: No, gracias.

Aunque parezca mentira por lo sencillo que es, me ha costado escribir este post, ya que podría seguir incluyendo tips o consejos para empezar en una vida en la que generemos menos basura, pero creo que al final, he seleccionado los básicos que pueden ayudar a saber por donde empezar ya que producen grandes cambios y satisfacciones en tu vida (y reducen mucho tu basura). ¿Incluirías algún consejo más en la lista?

Si es que sólo por bonito, ya me quedaba con la primera fila

 

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