El otro día, escribiendo sobre Ecoembes, también me venía mucho a la cabeza la palabra Greenwashing. Seguro que ya conocéis bastante sobre el tema, pero nunca está demás hacer un recordatorio para estar al loro y que no nos la cuelen.

Según la Wikipedia (¡que haríamos sin la Wikipedia por favor!), es la “propaganda en la que se realiza marketing verde de manera engañosa para promover la percepción de que los productos, objetivos o políticas de una organización son respetuosos con el medio ambiente con el fin de aumentar los beneficios.” Con razón, se me venía esta palabra cuando hablaba de Ecoembes..

Esta iniciativa, cada vez es más utilizada por las empresas y cada vez, más difícil de identificar. Se han dado cuenta que las personas reclaman que las empresas sean responsables con el medio ambiente, y además, saben que los productos que promueven cierta responsabilidad, venden más.

¿De dónde viene el Greenwashing?

Viene del concepto de Whitewash o blanqueo de imagen (esto no lo sabía, madre mía, cuanto aprendo con vosotros :)). Consiste en destacar los valores positivos de ciertas empresas, que en la mayoría de los casos, disponen de poca ética y que con este método, limpian su imagen. Con estos antecedentes, podemos intuir que lo que pretenden las empresas con este nuevo movimiento de greenwashing, es aprovecharse de las personas basándose en los mismos principios que con el whitewash. Las empresas saben que muchas personas consumen los productos basándose en ciertos principios morales, o en este caso que nos acupa, medioambientales, y que eso reforzará nuestra moral, por lo que nos engañan con ciertas tácticas para que nos sintamos bien comprando ciertas marcas.

¿Qué debemos reconocer y qué nos puede llevar a confusión?

  • El famoso BIO, únicamente como marca, unido a palabras como “natural”, “verde”, “eco”… Si analizas la empresa que hay detrás, los ingredientes, la filosofía de empresa… de sostenible habrá poco.. o quizás, te indican que más del 90% es “natural”, y ¿qué encontramos en el 10% restante? Aunque en la etiqueta leamos 100% natural, tenemos que estar atentos, pues puede que sea 100% natural un único ingrediente.

  • Color verde, ¿quién no conoce la marca bp de gasolina? Una florecita como logo, todo de color verde, muchos esfuerzos por limpiar la marca después de provocar uno de los mayores vertidos de petróleo en el Golfo de México… Pues eso, invirtieron mucho en publicidad para cambiar su imagen y poco en proteger el medio ambiente. No sólo el color de la imagen de la marca o el slogan, también influye el recipiente del producto, un bote verde que guarda productos de limpieza, de belleza o que guarde directamente gasolina, nos hace pensar que es más respetuoso con el medio ambiente.

  • Imagen de la marca, hojas, flores, imágenes de naturaleza, gotas de agua…

¿Qué es lo que tenemos que buscar en una marca?

  • Analizar las empresas en tres ámbitos principales: ¿fomenta el desarrollo social, medioambiental y económico? Es decir, podemos valorar si es responsable con sus trabajadores (horas de trabajo, sueldo, mano de obra del propio país, materias primas del propio país…);
  • Leer etiquetas: en el producto pone que es 100% natural, está bien, vamos a comprobarlo; el envoltorio es verde, perfecto, vamos a ver que cantidad de verde hay en el interior. Y no sólo eso, en la etiqueta podemos ver también desde donde viene ese producto (¿lo podríamos encontrar más cercano?); ¿cómo está envuelto? ¿Hay algún sello fiable que certifique su procedencia?
  • En relación con la pregunta anterior, tenemos un problema, y es que no hay certificaciones universales, con lo que si os ponéis a buscar, podéis encontrar miles de etiquetas que certifican que un producto es sostenible, y esa certificación, puede venir de la propia empresa.
  • Sellos en los que nos debemos fijar (y buff, a saber): Fair trade: garantiza los estándares de cumplimiento de Comercio Justo, garantiza que los productores de ciertos productos en países de América del Sur, consigan condiciones económicas y sociales favorables. Biocotton: certifica que el algodón utilizado es biológico. Ecocert: certifica que el 95% de los productos vegetales es de origen ecológico y el otro 10% de procedencia biológica. Made in Green: sello que indica que el producto, ropa principalmente, cumple criterios medioambientales y sociales. Vegan Society: indica que los productos no contienen producto animal. Creadle to creadle: utilizan materiales seguros para el medioambiente, su objetivo es reducir al mínimo los desechos, usan energía renovable, hacen un uso eficiente del agua y ponen en marcha mecanismos de responsabilidad social.

Os dejo algunos ejemplos de greenwashing, de empresas que ya no se molestan ni en disimular.. ¿Cuánto de este verde falseado tenemos en casa?

Cuchilla de afeitar desachable de la marca Bic

¡Vamos hombre!

Champú en bote de plástico, con aceite de palma pero verde

Sí, piensa diferente y que no te la cuelen

 

¿Conocéis más ejemplos de Greenwashing y como diferenciarlos? ¿Y otros sellos fiables que debamos tener en cuenta? Muchas gracias por vuestros comentarios 🙂

Pin It on Pinterest

Share This