Haul sostenible de un año

Haul sostenible de un año

Con motivo del aniversario del blog, (que bueno, sí, hace un més, pero esto se me ha ocurrido ahora), voy a hacer como cuando un monarca cumple los 50 años en el trono y se hace un recorrido por toda su vida, destacando los mejores momentos, anécdotas, historias, cotilleos… Espero que disfrutéis este “remember”.

Aunque el zero waste, el minimalismo, la lucha contra el plástico y toda esta vida del rechazar, reducir, reutilizar y mas res tienen un objetivo que es el reducir las compras de todo lo innecesario y utilizar lo que ya tenemos, algunas compras para evitar otros residuos son necesarias. Pero son cosas, que si las cuidas bien, te durarán toda la vida. Pues eso, que he hecho un resumen de las compras relacionadas con este tema que he hecho a lo largo del año y como esto es un blog, voy a utilizar la famosa palabra en boca de todas las blogueras de moda: haul. Este es mi ecohaul, es decir, las compras que he realizado y he utilizado durante un año, mis favoritos del zero waste. Voy a ordenarlas de lo más necesario a lo menos (claro, para mi) y a dar mi opinión sobre cada una de ellas, donde puedes encontrarlas y precio aproximado.
Y así aprovecho también para recordar que con unos cambios básicos básicos, harías mucho por el planeta. ¿¿Qué mínimo que rechazar botellas y bolsas siempre siempre??

Aquí va mi haul sostenible de un año 🙂

  • botella: la Joya de la Corona del zero waste. Si aún no tienes una, ya estás tardando en ir a comprarla.  Práctica, resistente, duradera y lo más importante: ayuda a reducir unos de los residuos que actualmente más se utilizan, la dichosa botella de plástico. Dependiendo del uso que le vayas a dar, las tienes de cristal o de acero inoxidable y de gran variedad de precios, tamaños, colores, hasta formas. Puestos a comprar una, yo me decantaría por una de calidad que ofrezca alguna marca que a parte de por la sostenibilidad, también apueste por otros valores asociados a la empresa. Vale que será mas cara, pero es que te va a durar siempre (a menos que la pierdas). En este caso tienes las de Klean Kanteen o las de Laken, vendidas en la web de La Ecocosmopolita, Usar y Reusar Si no quieres realizar un pedidio o buscas algo más económico, también hay botellas en tiendas Tiger o en Decathlon, y si echas un vistazo por el mercadillo del Aldi, en ocasiones también las tienen. El abanico de precios es muy amplio, desde 3€ a 30€.

  • cepillo de dientes de bambú: es otro de los productos que utilizaremos bastantes a lo largo de nuestra vida, y que vagarán por este mundo o por el mar, mucho más tiempo que nosotros. Hacen el mismo papel que los de plástico y la duración es similar. Puede venir Colgate a decirte que si las cerdas deben ser no se qué o no sé cuanto, pero lo que verdaderamente cuenta de la limpieza bucal, es el cepillado (que además debe ser suave). De las marcas que he probado, la que más me ha gustado por ahora ha sido la de Hidrophyl por su duración, por la suavidad del mango (el primero que usé me hacía como heridas en el labio) y porque los encuentro físicamente en The Veggie Room, en Madrid por unos 4€. Otra opción al mismo precio, es comprarlos en la tienda de Natura. En Amazon, tienes múltiples marcas con ofertas a precios más económicos y también los encuentras en la web de Usar y Reusar, además de una maravillosa entrevista a los creadores de Hidrophyl donde te explican porqué el uso de bambú es sostenible.

  • bolsas de tela: aquí el “hit” del zero waste. Yo es que ya no me veo sin ellas, y si al principio me daba un poco de vergüenza comprar con ellas, ahora es que ni me doy cuenta. Ya sea en Mercadona o en la frutería de mi calle. Para la fruta, la verdura, las legumbres, arroces, cereales, harinas o cualquier producto a granel. Para llevar la merienda al trabajo. Para decir no me lo envuelvas que tengo esta bolsa. Para todo. Cose algunas con telas que tengas por casa (lo de cose es mucho decir, las primeras que me hice en realidad es una unión de los extremos de la tela y de ahí salió una bolsa), con camisetas viejas o cómpralas directamente. Las puedes encontrar en Everuse, un pack de 5 por 7 euros. ¿Sabes además que puedes encontrar en esta tienda? Papel higiénico sin plástico.
    Si lo que buscas, son unas bolsas de tela grandes (tote bag) para cuando vas al súper o meter todas tus compras a granel, busca en la web de Esturirafi, encontrarás unas bolsas preciosas con mensaje incluido, para ir por el mundo estilosos y con las ideas muy claras (15€).

  • compresas de tela: te animo sin dudar a que las pruebes y luego opines. (Spoiler, si, hay que lavarlas, ¿en serio se puede tener un problema con esto? ¿Asco? Mi no entender). He probado varias marcas y me quedo sin dudar, con las compresas de Tres amapolas. Para mi, las más absorbentes y las que mejor se limpian. De diferentes tejidos, tamaños y con unos dibujos preciosos, que oye, ¡hasta una compresa puede ser bonita! El precio de la compresa media ronda los 12€ y aunque las puedes pedir online, también tienen varios puntos de venta en algunas ciudades, echa un vistazo a ver si está la tuya.

  • discos desmaquillantes: está claro que esto lo puedes hacer con cualquier toalla vieja, o un trozo de camiseta vieja o con otro material… pero después de reutilizar una toalla (que perdía hilillos cada vez que la lavaba), al ver que le daba mucho uso porque me suelo echar colorete todos los días, decidí probarlos y fue una compra acertada. Los míos los compré en la tienda de Usar y Reusar (aprovecho para aclarar, que no es un post patrocinado, jajaja, que recomiendo la tienda de Usar y Reusar de corazón porque me gusta el qué, el por qué y el cómo de lo que vende y que en un mismo pedido compré varias cosas). El pack de tres discos, costó 5€.

  • maquinilla de afeitar: soy de esas mujeres que a base de publicidad o de lo que sea se gusta más sin pelo. Y tampoco me gusta mucho utilizar la maquinilla, que luego pincho, pero de vez en cuando, la utilizo y me creo en una barbería vintage. Depila genial, mucho mejor que las de plástico y la cuchilla en si, a mi me dura una barbaridad. Búscalas primero por droguerías de tu barrio, la mía costó de esa forma 8€ y a parte una cajita de cartón con los recambios de las cuchillas por 4€. Si no las encuentras, las tienes en Sin plástico desde 10,90€.

  • lámina para el horno: había dejado el papel albal hacía tiempo pero seguía utilizando papel de horno para hacer pizzas, galletas y cosas así hasta que descubrí esta lámina de silicona tan práctica. Las puedes encontrar en las típicas tiendas de cosas para la casa, en Ikea y hasta en un chino, pero ¡ojo!, Yo compraría una de calidad que sea 100% silicona y libre de BPA. No las he probado, pero si otras cosas de la marca, y te recomendaría Lekué, las venden por 13€.

  • fregaplatos de lufa y cepillito: estoy contenta con la lufa (la que tengo ahora está vieja y no la enseño jajaja), pero os digo, que aún vieja, sigue fregando bien como cualquier estropajo. Puesto que los estropajos están en contacto constamente con el agua y van perdiendo microplásticos que se van por las tuberías, os recomiendo este cambio cuanto antes. El cepillito es cómodo para ollas y sartenes (no raya) pero para el resto, yo no le pillo el punto.. digamos que se puede considerar el sustituto de las “nanas”. ¡Ah! y es muy cómodo para limpiar las aspas de la Thermomix. Lo encuentras en todas las webs nombradas anteriormente desde 3€.

  • wraps: me acaban de llegar y aún no les he dado mucho uso. Sirve para cubrir platos con sobras, envolver algún producto en el frigo, transportar comida de un lado a otro… No creo que note mucho que disminuyo los residuos por tenerlos ya que estaba acostumbrada a otros medios antes de hacer el pedido. Aunque no era una necesidad, tenía ganas de probarlos y hablar de ello por aquí así que aproveché un pedido que hice en Amazon para echarlo en la cesta. Tres wraps de diferentes tamaños de la marca Bee´s wrap me costaron unos 15€. Los puedes encontrar también en Wrapped in Nature.

  • vaso de bambú: instagram me creó una necesidad de vaso reutilizable aunque no soy mucho de café para llevar, en aquel momento pensé que si lo era, pero un bote de cristal con tapa de rosca hubiera hecho el mismo papel. Desde que lo compré, lo habré utilizado 3 veces (a excepción de algún viaje donde si le doy mas uso). Si sueles tomar café en el trabajo o por la calle habitualmente, este vasito es tu complemento principal, pero si no… por tener el vaso no vas a empezar a hacerlo. Lo compré en un herbolario de la marcar Pukka, es de bambú y costó 12€.

  • copa menstrual: va casi al final de mi lista por lo poco que la uso yo, pero iría al principio si tuviera que elegir el invento del siglo (quizás es un poco exagerado, pero es que me parece un invento genial). No la utilizo mucho, y es que por mas que lo intento no me acostumbro y el momento de ponerla y quitarla se me hace un mundo. Aún así, lo intento de vez en cuando y puede que llegue el día que no pueda vivir sin ella. Esta de Naturcup la compré en Tres Amapolas por unos 20€. También las encuentras en farmacias algo más baratas e incluso Carrefour.

  • pajita de acero: no utilizaba pajitas antes, y no las utilizo ahora, pero las he comprado para hacer un regalo a unas personas que sé, les van a dar mucho uso. Y en eso debes pensar antes de realizar cada compra, si le darás el uso que merece. Yo las he comprado en Amazon, pack de seis pajitas y dos limpiapajitas por 7€.

Y hasta aquí mi haul de compras de un año para ser más sostenible. Si el año que viene vuelvo a hacer un haul, no creo que haya ni la mitad de las compras de este, puesto que estos productos son tan duraderos y algunos de ellos cumplen tantas funciones a la vez, que no necesitaré cosas nuevas en mucho tiempo (instagram no me vengas con nuevas historias que me traes loca a veces).

¿Hay alguna cosa que hayas adquirido cuando empezaste a reducir basura que sea imprescindible para ti? ¿Y algo que haya sido una compra que no le hayas dado mucho uso? ¡Espero haberte ayudado si estabas buscando alguno de estos productos! ¡Ah! ¡Y muchas gracias por todos los comentarios!

No te justifiques

No te justifiques

Hace un tiempo que le estoy dando vueltas al tema de las justificaciones, las críticas y como nos cuesta asumirlas, o como nos cuesta asumir que a veces no llevamos razón. No hablo de la vida en general donde estas situaciones se dan a diario y en múltiples contextos, me refiero a un aspecto concreto de nuestra vida como es el objetivo de reducir y querer con nuestros comportamientos mejorar el medio ambiente, y un contexto concreto, las redes sociales.

Situación en uno de estos grupos de Facebook Zero Waste (Aclaro, dramatización y vamos a intentar tomarlo con humor y que simplemente nos haga pensar un poco. He intentado incluir a todos los tipos de participantes que hay en estos grupos).

– Participante1: Hola, mira, he ido a hacer la compra con mis propios tapers a la carnicería (foto de carne de ternera, cerdo, pollo y demás en tapers). Estoy super orgullosa del paso que he dado.
– Participante2: Hola, la industria de la carne es uno de los principales contaminantes por la cantidad de agua que se utiliza para los animales o para la comida de los animales, por no hablar de las condiciones en las que viven… deberías reducir su consumo o eliminarlo.
– Participante3: Oye que esto no es un grupo Zero Waste vegano, faltaría más, yo soy antitaurina y no maltrato animales, se me quitan las ganas de publicar en este grupo, me desanimo…
– Participante4: Pues a mi me parece que tiene mucho mérito!
– Participante3: ser zero waste no es ser vegano y yo estudié que el ser humano es omnívoro y este no es el sitio para hablarlo.
– Participante5: creo que tu compra tiene mucho mérito, pero también que el comentario anterior no ha querido criticar ni ofender, simplemente ha señalado algo que es real.
– Particpante6: de dónde son los tapers?
– Participante7: tu compra me parece horrible, llena de cadáveres y para nada eres Zero Waste.

¿Qué es una situación sesgada por que yo no como animales? Venga vale, hay muchas más como esta, pero las críticas sobre el uso de plásticos de un solo uso en ciertos temas, no generan tanta justificación como con el tema de los animales, ya sea para alimentación, plumas para un edredón o la utilización de una esponja marina para el baño.  Así que este tema me hizo pensar y dije, ¿necesitamos justificar siempre lo que hacemos? ¿tanto nos cuesta asumir críticas y asumir que a veces estamos equivocados?

Vamos a darle un toque científico a estas explicaciones y para ello voy a recordar mis clases de tercero de carrera de Psicología y la asignatura de “Psicología social” ya que fue una de las asignaturas que más me gustó y donde podemos encontrar explicación a todas esas preguntas. Entre otras muchas cosas, trata sobre como las personas nos comportamos en grupo, que influye en la conducta o en nuestros pensamientos, el conformismo, la sumisión y los mecanismos que empleamos para afrontar diferentes situaciones de la vida diaria como las críticas. Si os interesa el tema, os recomiendo el libro El animal social, de Elliot Aronson.

Volvemos entonces a la dramatización ya que es una situación que se produce en el grupo, y como decía antes, nos vamos a centrar en un contexto como son las redes sociales, y quiero recordar en qué consiste uno de esos grupos de Facebook. La finalidad de los participantes es reducir la basura que generamos para mejorar el medio ambiente, donde se comparten consejos para este fin, y donde, si expones tu opinión o una foto, debes estar dispuesto a que otras personas no compartan esa opinión. Pues bien, el tema de los animales es bastante controvertido y siempre suele generar pequeñas discusiones. Pero a donde quiero llegar, es que las respuestas a ciertas críticas sobre muchos temas que se tratan en el grupo, no se responden con argumentos, se responden con justificaciones. Y en realidad tiene lógica, a nadie le gusta ser criticado por sus acciones, nos genera malestar y necesitamos reducirlo. Pero es que no estamos en un corrillo de amigos, estamos en un grupo donde se supone que vamos a aprender cosas nuevas, y no solo a recibir alabanzas.

Lo primero que vamos a hacer es centrarnos en diferenciar que son las razones y que son las justificaciones.
La razón es la habilidad para reconocer los conceptos y cuestionarlos, es la habilidad de pensar ayudados de argumentos o demostraciones y las justificaciones, son todas esas explicaciones que no haría falta dar, y que además, las estamos dando para quedarnos nosotros más tranquilos y buscar la aprobación de los demás. Si tan seguros estamos de nuestros actos, dejemos de justificarnos, tenemos derecho a tomar nuestras decisiones aunque a los demás no les gusten. No nos hace falta justificar esos actos, simplemente contamos porqué hemos elegido tal o cual opción, sin rodeos y con motivos claros.

Una de las principales situaciones en las que nos vamos a justificar, es cuando hacemos o decimos algo en contra de nuestras creencias, pues nos sentimos infelices si no tenemos una explicación a nuestros actos, ya que si nuestra conducta no va acorde con nuestro pensamiento, caemos en la “disonancia cognitiva”.
Ya hablé de Festinger y la “disonancia cognitiva” en un post sobre las excusas, pero por si no lo has leído, te recuerdo que es: es un estado de tensión que se produce cuando mantenemos simultáneamente dos ideas, actitudes, creencias, opiniones, incompatibles entre sí. Como nos sentimos incómodos, buscamos argumentos para disminuir esa incomodidad, queremos proteger nuestra imagen y normalmente esos argumentos justificarán el lado fácil de la balanza.

Pues bien, otra de las razones por las que nos mantenemos firmes en nuestros actos y nos justificamos sobre ellos es porque no nos gustan las críticas, o lo que consideramos críticas, ya sean constructivas o no, así que vamos a responder a ¿por qué nos cuesta aceptar las críticas?
Volvemos a lo mismo, una persona, que además no conocemos, nos dice algo que cuestiona nuestra forma de vida y eso nos genera malestar porque lo que nos está diciendo, genera una imagen de nosotros diferente a lo que defendemos y tenemos que calmar esa ansiedad, por lo que respondemos justificando nuestros actos y defendiendo nuestra postura. Al principio, esas justificaciones calmarán nuestro malestar, pero a la larga, si creemos que en lo que nos han dicho hay algo de razón, ese malestar aumentará. Lo primero que quería destacar, es que debemos tener en cuenta, que la crítica que nos hagan, no nos define, simplemente señalan algo que hemos dicho o hecho y debemos analizar si están señalando algo que se podría mejorar. Si es así, debemos decidir si queremos realizar cambios o no.  Si lo queremos cambiar, perfecto, se puede reconocer que queremos hacer cambios, no nos hace más débiles. Y si decidimos que no queremos cambiar nuestro comportamiento, tenemos derecho a mantenerlo y no hace falta que nos justifiquemos por ello.

Eso sí, debemos tener en cuenta que nos podemos equivocar. Y eso nos lleva a otra pregunta, ¿Tanto nos cuesta asumir que podemos equivocarnos?
Vamos a ponernos a analizar esos argumentos que nos hemos dado a nosotros mismos para tranquilizarnos y vamos a comprobar si son sinceros, no podemos caer en el autoengaño. Reconocer que podemos equivocarnos, o directamente, que nos hemos equivocado, hace que seamos conscientes de esa realidad y que podemos cambiarla. Y aclaro, no estoy diciendo que estés equivocado porque comas carne, estoy diciendo que estás equivocado cuando no reconoces que la compra de ese producto es perjudicial para el medio ambiente. Vale, puedo centrarme en otros ejemplos, el típico, fumar y sus consecuencias. Todos sabemos las enfermedades y consecuencias que conlleva fumar, como cuesta mucho dejarlo, ponemos excusas y nos justificamos diciendo, (me encanta poner la voz que ponías cuando imitabas a tu madre de pequeño): “hay gente que ha muerto a los 100 años y llevaba fumando desde los 10”. Es más fácil autoengañarnos con excusas como esa que asumir que a ti te puede tocar tener cáncer de pulmón. ¿Qué problema hay en decir esto? “Pues sí, sé que me puede tocar pero me gusta fumar y no quiero dejarlo”. Asumimos esa responsabilidad y las consecuencias que se derivan de ella y vuelvo a recordar que no es ninguna señal de debilidad. Volviendo a nuestra dramatización, ¿Qué problema habría en contestar de esta forma? “Lo sé, pero aún no he dado el paso de dejar la carne. Conozco las consecuencias e intento mejorar el medio ambiente de otra forma”.

Como decía al principio es una situación elegida de forma intencionada a la que desde aquí critico en cierto modo… pero en realidad, lo que quiero dejar claro, es que las personas que en los grupos compartimos comportamientos que no son del todo ecológicos o zero waste, no estamos equivocados o somos menos ecos unos que otros, el problema aparece cuando no aceptamos que no somos perfectos y queremos justificar ante todo nuestros actos. No necesitamos hacerlo. Por ello también hablaba de un contexto concreto como el de los grupos de Facebook o las Redes Sociales en general, donde todo son logros, todo es súper bonito y en muchos casos falta bastante dosis de realidad, lo que genera unas expectativas bastante altas y en algunos casos baja autoestima por esa necesidad de aprobación de los demás y que en algunos casos, como este, no conseguimos. Hay vida más allá de las maravillosas fotos de instagram, la vida real que no compartimos, pero existe, y yo insisto es que existe porque quiero y aún no he querido cambiarla.

Los plásticos que por diferentes razones, no quiero eliminar

Buff, si habéis llegado hasta el final de este post tan largo, ¿Qué me contáis de las justificaciones? ¿Y de las críticas? ¿Y de la falta de realidad en Redes Sociales?

¿Qué es eso del Batchcooking?

¿Qué es eso del Batchcooking?

Recibí una sugerencia para que hablara de Batchcooking, y aunque no sé si tengo mucha diferenciación que aportar a otros post ya escritos sobre este tema, si que tenía pensado contar como yo lo hago, pues para mi, sólo tiene aspectos positivos. En cuanto a recetas curiosas y espectaculares no creo que aporte mucho, pues no suelo dedicar mucho tiempo a la realización de cada una de ellas. Pero si que os voy a contar qué beneficios para la salud, ahorrativos y de reducción aporta este método .

El Batchcooking, no es más que cocinar por adelantado, y también en grandes cantidades para mejorar la alimentación, ahorrar dinero y ahorrar tiempo. ¿Y ese nombre tan raro? Es que mola más en instagram.

¿Cómo organizarse?
Yo tengo desde hace varios años un menú en el frigorífico, que os voy a confesar que ya casi no miro y que está cubierto de imanes, porque prefiero pensar el sábado qué quiero comer esa semana y hacer entonces la lista de la compra.

¿Qué vamos a comer esta semana?
En principio, el menú está preparado de esta forma, pero si el lunes me apetece lasaña en vez de cocido, se cambia y punto. Suelo consumir antes lo que pueda ponerse malo, pero excepto la sopa y la pizza, todo puede cambiarse.

Lunes: Cocido- Sopa
Martes: Lasaña de verduras- Crema de puerros
Miércoles: Albóndigas en salsa- Croquetas de setas y quinoa
Jueves: Tofu marinado con humus- Pizza
Viernes: Arroz caldoso

A parte, masa de pizza, bizcocho, humus, quinoa y coles de bruselas. Estos tres últimos, los utilizaremos de alimento comodín para acompañar por la mañana o por la noche cualquiera de las comidas si fuera poca cantidad.

Una vez hecho el menú, hago una lista de la compra basándome en qué tengo en el frigorífico y en la despensa. A parte de café y botes de legumbres cocidas, no suelo tener exceso de productos porque no me gusta nada tirar comida y no tengo espacio, así que suelo comprar, según lo vaya a necesitar esa semana. Lo mismo con las verduras y la fruta, aunque en este caso si que suelo comprar demás para hacer alguna ensalada que acompañe alguna comida y si veo que algo se va a poner malo, enseguida se hace una salsa de verduras o un smoothie con fruta. En casa se aprovecha tó.

Tengo la lista de la compra en el móvil, donde voy marcando lo que se va acabando y así no hay peligro de que se me olvide

Otra cosa importante es el momento de ir a hacer la compra, antes íbamos los lunes por la tarde-noche, por lo que ponerse a hacer varias comidas era imposible y siempre íbamos bastante pillados. Ahora vamos los sábados por la mañana. Aprovechamos la vuelta que damos a Nota y hacemos las diferentes compras que tengamos que hacer. Si lo de ir a hacer la compra no te mola nada, puedes hacerla por internet, eso sí, lo de reducir plástico en ese caso, olvídate.

¡Al lío!
Una vez hecha la compra, llega el momento de ponerse a cocinar. ¿Te gusta cocinar? ¡Genia! Vas a disfrutar de estas entre 2 y 3 horas cocinando diferentes platos. ¿No te gusta cocinar? También creo que tiene su parte positiva, pues aunque ahora estés unas 2 horas cocinando, ya no vuelves a tocar una sartén hasta el próximo Batchcooking.

En mi caso, no me suele gustar especialmente cocinar (aunque pueda parecer lo contrario), por lo que los platos son sencillos y están pensados para que cubran las necesidades alimentarias, jajaja.
También es cierto, que desde que preparamos estas comidas un día a la semana, lo que es el momento de ponerse a cocinar si que me gusta y cada vez más, pues se ha convertido en un momento en el que ponemos música; mientras algún plato se va cocinando, vamos organizando un poco la casa; tocamos la guitarra; vemos incluso algún capítulo de una serie mientras hacemos croquetas o simplemente hablamos, que con este ritmo de vida acelerado, momentos así, vienen fenomenal.
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Consejillo de maruja*
~ Esto es trabajo en equipo, uno cuece, el otro va quitando platos de en medio y Nota se va comiendo lo que se cae al suelo
~ Lo de ir quitando trastos de en medio es importante, no agobiarse con la cantidad de cacharros que se ponen es algo a tener en cuenta
~ Yo tengo un tercer pinche en la cocina que se llama Thermomix y es súper aplicada
~ La pasta y el arroz no me gustan si se han cocido con anterioridad, por tanto esos platos los hago en el momento

¿Por qué mejoras la alimentación?
Aclaro que no soy nutricionista ni tengo ninguna formación en alimentación. Si lleváis una alimentación vegetariana o vegana, debéis leer bastante para realizar un menú que cubra todas las necesidades alimentarias. Si no sois veganos o vegetarianos, debéis leer mucho igualmente porque la pirámide alimenticia actual da mucha pena y no ofrece para nada, una dieta equilibrada. Y así he hecho yo, me he informado que es lo que debo tomar en cantidad y como repartirlo durante la semana para estar bien alimentada. Así, lo que veis en este menú es una gran cantidad de legumbres, verduras, grasas buenas (pues todo se cocina con aceite de oliva), cereales y frutas.
Por otro lado, haciendo una lista de la compra semanal y ciñéndote a ella, evitas la compra de guarrerías tipo: patatas fritas, comida precocinada, batidos, zumos y ese tipo de cosas.

Nada de bollería industrial, un bizcocho casero y hecho en un momento

¿Por qué ahorras dinero?
Todo está relacionado y como he dicho antes, tener una lista de la compra planificada te ayuda a no comprar por impulso y caer en las redes de platos precocinados que bajo cartelitos de “bajo en grasas” o algún envoltorio verde o dibujito de una hoja, te hacen pensar que no están tan mal y que por un día… Si lo compras (que yo lo compro también a veces), asumamos lo que nos estamos metiendo pa´ el cuerpo y dejemos de engañarnos; y asumamos también que ese tipo de comida no es nada barata.
Por otro lado, la planificación de comidas, ayuda también a reducir el coste de la factura de la luz si una vez que enciendes el horno para cocinar, aprovechas y realizas varios platos que luego puedes ir comiendo a lo largo de la semana.

Estos productos es de lo mejor que vas a encontrar y son mucho más baratos que una hamburguesa precocinada

———————————————————————————————————————————————-Consejillo de maruja*
~ Aprovecha la cocción de algún alimento para preparar alguna verdura al vapor
~ Aprovecha que pones el horno para hacer verduras asadas y tomarlas de snack en ese mismo momento
~ Pon dos platos a cocinar a la vez en el horno si es posible, por ejemplo el bizcocho y la lasaña

¿Por que ahorras tiempo?
Esto os puede parecer menos palpable, ya que destinas gran parte de la mañana o la tarde de un día festivo en el que podrías realizar muchas cosas, a cocinar. Como ya he dicho antes, mientras cocinas, puedes estar haciendo otras muchas cosas, pues mientras algo cuece, no tienes que estar mirando como hierve el agua.
Además, otra de las características del batchcooking es cocinar en grandes cantidades, pero siempre cumpliendo una regla, que se pueda congelar. Es decir, puedes hacer gran cantidad de masa para croquetas, gran cantidad de caldo o de crema de verduras y ya es algo que no tendrás que cocinar la semana que viene.
Para nosotros, llegar a casa por la noche después de sacar a Nota y tener que hacer la cena y la comida del día siguiente era un rollo.. La hora de la cena se atrasaba hasta las once, con lo que al final me iba a dormir súper tarde. Ahora he ganado en calidad de vida porque como muy tarde estamos cenando a las 22.00h (que ya me parece tarde) e intento estar leyendo en la cama a las 23.30h.. imaginaos los horarios de antes… Ahora simplemente es, ¡llegar y calentar la comida!
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Consejillo de maruja*
~ La comida calentada en el cazo de toda la vida sabe mejor y conserva más sus propiedades que en el microondas
~ Intenta congelar o guardar las comidas en tapers de cristal, no traspasan sabores y se conservan mejor
~ Deja los platos complicados o experimentales para otro cuando no tengas que hacer varias comidas

Y a parte, y para mi importante, ¿Por qué ahorras plástico y exceso de basura?
Como ya he insistido en otras ocasiones, por la planificación. Si vas un lunes por la tarde a hacer la compra al súper de siempre, casi a última hora y sin planificar, lo de reducir plástico va a ser una tarea casi imposible. Planifica donde puedes encontrar cada tipo de producto, e intenta aunque tengas que dar más viajes, comprar cada uno en su sitio. Además, no es que vayas a tener que ir todas las semanas a todos esos sitios, ya que de algunos puedes hacer compras más a lo grande. Yo los tengo divididos en cinco/seis grupos más o menos:
Súper: donde hago la compra general y compro las cosas que aún sigo en plástico tipo leche, aceite, huevos, hamburguesas veganas, tofu, pasta, galletas, yogures, café, legumbres en bote…
Frutería: fruta y verdura.
Panadería: donde compro un pan grande hecho rebanadas para desayuno y unas barras que yo troceo y congelo para sacar si quiero acompañar alguna comida. Aquí a veces también compro galletas o bizcocho.
Tienda de producto a granel: donde una vez al mes mas o menos, compro arroces, harinas, cacao, frutos secos, cereales, tés…
Droguería a granel: añadida recientemente a este grupo donde compro detergente para lavadora y para platos y algún producto de limpieza.
Tienda ECO: cualquier tienda donde suelo acudir a comprar productos de higiene tipo champú sólido o pastillas de jabón, cepillos de dientes de bambú..
Como os decía, estos tres últimos grupos de tiendas, acudo como mucho 1 vez al mes, ya que son productos que duran muchísimo.
Si planificas la compra en este tipo de tiendas y compras a granel alubias, arroz y productos de este tipo, puedes incluir en tu menú unas hamburguesas de alubias para chuparse los dedos, y habrás eliminado un producto procesado y envasado de tu lista, con lo que estarás mejorando tu alimentación y ahorrando considerablemente. Como veis, el batchcooking también aspectos muy positivos y está relacionado con la reducción del plástico si te lo propones.

Compra a granel


Consejillo*
~ El batchcooking facilita generar únicamente basura orgánica y que lo puedas depositar en un contenedor destinado a hacer compost (en Madrid llevan un tiempo pero ninguno por mi zona)
~ Intenta disfrutar de estos momentos, ir a la compra, comprar en negocio local, hablar con quién te atiende, intenta relajarte haciendo un plato, y disfruta cuando te lo comas.

Cocido calentito

Tofu marinado de La Gloria Vegana

¿Organizáis los menús de la semana de alguna forma? ¿Planificáis las compras o improvisáis según pasáis por los pasillos? ¿Recurres a la pasta cuando no tienes nada que comer? ¿Te animas a planificar tu semana por todas estas razones?

 

Verde que te quiero verde

Verde que te quiero verde

El otro día, escribiendo sobre Ecoembes, también me venía mucho a la cabeza la palabra Greenwashing. Seguro que ya conocéis bastante sobre el tema, pero nunca está demás hacer un recordatorio para estar al loro y que no nos la cuelen.

Según la Wikipedia (¡que haríamos sin la Wikipedia por favor!), es la “propaganda en la que se realiza marketing verde de manera engañosa para promover la percepción de que los productos, objetivos o políticas de una organización son respetuosos con el medio ambiente con el fin de aumentar los beneficios.” Con razón, se me venía esta palabra cuando hablaba de Ecoembes..

Esta iniciativa, cada vez es más utilizada por las empresas y cada vez, más difícil de identificar. Se han dado cuenta que las personas reclaman que las empresas sean responsables con el medio ambiente, y además, saben que los productos que promueven cierta responsabilidad, venden más.

¿De dónde viene el Greenwashing?

Viene del concepto de Whitewash o blanqueo de imagen (esto no lo sabía, madre mía, cuanto aprendo con vosotros :)). Consiste en destacar los valores positivos de ciertas empresas, que en la mayoría de los casos, disponen de poca ética y que con este método, limpian su imagen. Con estos antecedentes, podemos intuir que lo que pretenden las empresas con este nuevo movimiento de greenwashing, es aprovecharse de las personas basándose en los mismos principios que con el whitewash. Las empresas saben que muchas personas consumen los productos basándose en ciertos principios morales, o en este caso que nos acupa, medioambientales, y que eso reforzará nuestra moral, por lo que nos engañan con ciertas tácticas para que nos sintamos bien comprando ciertas marcas.

¿Qué debemos reconocer y qué nos puede llevar a confusión?

  • El famoso BIO, únicamente como marca, unido a palabras como “natural”, “verde”, “eco”… Si analizas la empresa que hay detrás, los ingredientes, la filosofía de empresa… de sostenible habrá poco.. o quizás, te indican que más del 90% es “natural”, y ¿qué encontramos en el 10% restante? Aunque en la etiqueta leamos 100% natural, tenemos que estar atentos, pues puede que sea 100% natural un único ingrediente.

  • Color verde, ¿quién no conoce la marca bp de gasolina? Una florecita como logo, todo de color verde, muchos esfuerzos por limpiar la marca después de provocar uno de los mayores vertidos de petróleo en el Golfo de México… Pues eso, invirtieron mucho en publicidad para cambiar su imagen y poco en proteger el medio ambiente. No sólo el color de la imagen de la marca o el slogan, también influye el recipiente del producto, un bote verde que guarda productos de limpieza, de belleza o que guarde directamente gasolina, nos hace pensar que es más respetuoso con el medio ambiente.

  • Imagen de la marca, hojas, flores, imágenes de naturaleza, gotas de agua…

¿Qué es lo que tenemos que buscar en una marca?

  • Analizar las empresas en tres ámbitos principales: ¿fomenta el desarrollo social, medioambiental y económico? Es decir, podemos valorar si es responsable con sus trabajadores (horas de trabajo, sueldo, mano de obra del propio país, materias primas del propio país…);
  • Leer etiquetas: en el producto pone que es 100% natural, está bien, vamos a comprobarlo; el envoltorio es verde, perfecto, vamos a ver que cantidad de verde hay en el interior. Y no sólo eso, en la etiqueta podemos ver también desde donde viene ese producto (¿lo podríamos encontrar más cercano?); ¿cómo está envuelto? ¿Hay algún sello fiable que certifique su procedencia?
  • En relación con la pregunta anterior, tenemos un problema, y es que no hay certificaciones universales, con lo que si os ponéis a buscar, podéis encontrar miles de etiquetas que certifican que un producto es sostenible, y esa certificación, puede venir de la propia empresa.
  • Sellos en los que nos debemos fijar (y buff, a saber): Fair trade: garantiza los estándares de cumplimiento de Comercio Justo, garantiza que los productores de ciertos productos en países de América del Sur, consigan condiciones económicas y sociales favorables. Biocotton: certifica que el algodón utilizado es biológico. Ecocert: certifica que el 95% de los productos vegetales es de origen ecológico y el otro 10% de procedencia biológica. Made in Green: sello que indica que el producto, ropa principalmente, cumple criterios medioambientales y sociales. Vegan Society: indica que los productos no contienen producto animal. Creadle to creadle: utilizan materiales seguros para el medioambiente, su objetivo es reducir al mínimo los desechos, usan energía renovable, hacen un uso eficiente del agua y ponen en marcha mecanismos de responsabilidad social.

Os dejo algunos ejemplos de greenwashing, de empresas que ya no se molestan ni en disimular.. ¿Cuánto de este verde falseado tenemos en casa?

Cuchilla de afeitar desachable de la marca Bic

¡Vamos hombre!

Champú en bote de plástico, con aceite de palma pero verde

Sí, piensa diferente y que no te la cuelen

 

¿Conocéis más ejemplos de Greenwashing y como diferenciarlos? ¿Y otros sellos fiables que debamos tener en cuenta? Muchas gracias por vuestros comentarios 🙂

Algo huele mal en el reciclaje español

Algo huele mal en el reciclaje español

PRESUNTAMENTE, si algo he aprendido viendo Sálvame (que oye, lo he visto alguna vez, que le vamos a hacer), es que esta palabra hay que decirla varias veces, sobretodo cuando hablas de ciertos temas.

Pues eso, presuntamente:

¿Qué es Ecoembes?
Si vais a su página web, se describen como “la organización que cuida el medioambiente a través del reciclaje y el ecodiseño de los envases en España. Dicen, que hacen posible que los envases de plástico, latas y briks, y los envases de cartón, puedan tener una segunda vida.
Se presentan como una organización sin ánimo de lucro que se dedica a la recuperación de envases por toda España”.

Y a ver como explico yo qué es Ecoembes, porque, queridos, cuesta un poco entenderlo, creerlo y comprender, como una empresa así, lleva más de 20 años en activo.

Empiezo por el principio (porque empezar por el final..) y con un principio, que viene de Europa, que es el principio de responsabilidad ampliada del productor, que hace que los fabricantes estén obligados a eliminar los productos que se devuelven cuando han sido utilizados. Con este principio, se intenta que los fabricantes se impliquen en reducir residuos. Entonces, se cobra una cantidad cuando se vende el producto, y esa cantidad se recupera cuando se devuelven los envases. Puedes buscar el dibujito en los productos, y eso significa que el productor ha pagado una parte, lo que se traduce, en que al final lo pagarás tú pagando por el producto, pero es que además estás pagando dos veces: pagas el supuesto reciclaje y pagas el impuesto de recogida de basuras.

“Punto verde”

Pues bien, la ley ofrece otra vía, y es donde aparece Ecoembes, como un sistema integrado de gestión de residuos de envases. Las empresas que se adhieren a este sistema, dan una cantidad de dinero a Ecoembes, y esta, se supone que lo utiliza para la recogida de envases. Se supone, porque no ocurre así. El dinerito del que hablábamos antes, el que pagan los productores por ese principio de responsabilidad ampliada, se lo dan a Ecoembes, que gestionará todos los residuos que se reciclan. ¿Pero y qué ocurre con el dinerito de los residuos que no entran en el contenedor amarillo? Pues, pa` la saca. Si tenemos en cuenta, que según los estudios, sólo un 20% de los residuos que se generan se reciclan… Emm, oye, quien es el jefe de Ecoembes, que me lo pido.

Vale, podemos pensar, el problema de los envases que no entran en el contenedor amarillo, es de la gente que no recicla. Y ese dinero sobrante que se queda Ecoembes, pues lo invertirá en educación, en anuncios, en investigación.. ya, ya. Pues el caso es que no se sabe, porque es una empresa cero transparente. No sabemos todos los envases que se venden, y no sabemos cuantos se recogen, y mucho menos cuantos se reciclan.

Para entender mejor porqué ocurre esto, son los ayuntamientos los que al final gestionan los contenedores de reciclaje con el dinero que reciben de Ecoembes. El ayuntamiento lleva todo lo que se tira dentro del contenedor amarillo a las plantas de reciclaje, y una vez separado lo que se supone que se puede reciclar de lo que no, Ecoembes paga según el peso, y en realidad, lo que tendría que hacer, es pagar según los envases que se hayan puesto en venta. Los fabricantes van a estas plantas de reciclaje, y compran los envases a Ecoembes para volver a utilizarlos, por lo que Ecoembes cobra dos veces, a los ciudadanos por el sello de reciclaje y a los fabricantes por el producto reciclado.

Hago un pequeño esquema, porque a estas alturas, hasta yo estoy perdida entre tanta oscuridad.

  • El vendedor, pone el sello a su producto, el sello indica que ese producto paga un precio de reciclado (independientemente de que ese producto pueda reciclarse o no). El vendedor paga a Ecoembes el precio de llevar ese sello. Una persona compra ese producto (por lo que al final paga el precio del reciclado) y no lo tira al contenedor amarillo. Ecoembes se queda con su dinero.
  • El vendedor, pone un sello a su producto, el sello indica que ese producto paga un precio de reciclado (independientemente de que ese producto pueda reciclarse o no). El vendedor paga a Ecoembes el precio de llevar ese sello. Una persona compra ese producto (por lo que al final paga el precio del reciclado) y lo tira al contenedor amarillo. ¿Cuántos envases se venden con ese sello? ¿Cuántos envases se tiran al contenedor amarillo? ¿Cuánto de lo que se tira al contenedor amarillo verdaderamente se recicla? No lo sabemos.Lo que si que sabemos es que te cobran por un envase para que se recicle, y muchos de ellos no se reciclan.

Hasta hace poco tiempo, se les ha considerado una empresa que apelaba por el medioambiente, por el reciclaje… una empresa verde, pero menos mal que empezamos a verle las orejas al lobo. Nos hacen creer que debemos reciclar, reciclar y reciclar… Pero todos sabemos, que lo mejor es no generar, no generar, no generar. ¿Oiremos alguna vez a Ecoembes apostar por el producto a granel? Pues no, porque cuantos más envases de usar y tirar se pongan en activo, más dinero obtienen. Otra pista para conocer que sus intereses son principalmente económicos es conocer que sus accionistas son Nestlé, Coca Cola, Bimbo, Danone… los reyes del envasado.

Cuando una empresa, porque eso es lo que es, es una Sociedad Anónima por muy poco ánimo de lucro que tengan, se aprovecha de la influencia y del poder  que tienen en periódicos como El País, o El Mundo ya que patrocinan la sección de sostenibilidad, financia cátedras universitarias, financia programas de radio, eso sí, eligiendo muy bien los temas de los que se puede hablar y de una forma concreta.. para dar datos erróneos sobre el reciclaje, seguir manteniendo su modelo y boicotear otros proyectos, no es una empresa ECO, ni clara y no podemos hablar de que no tenga ánimo de lucro.

¿Qué podemos hacer nosotros?

La solución principal, ya la conocemos y la estamos llevando a cabo y dando a conocer desde hace un tiempo. Intentar vivir con el menor uso de plástico posible.

Insistir para que se implante un Modelo de retorno como ha hecho Valencia: En realidad se llama Sistema Depósito Devolución Retorno (SDDR). Depósito, ya que pagas un precio por el envase; Devolución, cuando devuelves el envase, te devuelven el precio que pagaste; Retorno, el envase vuelve a la cadena de producción. Con este sistema, es mucho más fácil y transparente controlar los envases que salen al mercado y los que vuelven y se reciclan. Este modelo tiene muchos detractores, ya que muchos ven amenazado su negocio, y yo no digo que sea la mejor solución, pues aún con este sistema, debe existir otro que siga recogiendo otro tipo de envases (SIGs). Pero ya se ha demostrado que el modelo integrado no funciona, y este de retorno si que funciona en otros países con mucho más éxito, habrá que probarlo.

Exigir Leyes que prohíban ciertos plásticos de un solo uso: ya conocemos el nuevo Real Decreto que prohíbe a los comercios regalar las bolsas de plástico. Pero también sabemos que esta ley es simplemente un parche, porque aunque algunas bolsas serán cobradas, dependiendo de su grosor, otras como las que se utilizan para pesar la fruta, seguirán siendo gratuitas. ¿Por qué no directamente una Ley que prohíba el uso de estas bolsas en comercios? Conocemos el caso de Francia, que ha prohibido por Ley el uso de vasos y cubiertos de plástico, es decir, que se puede, ¿Por qué en España siempre vamos a la cola?

Y sinceramente, a parte de lo dicho anteriormente, no tengo la solución perfecta para acabar con toda esta mafia, pero está claro que así no podemos seguir porque no vamos hacia un modelo que mejore el medioambiente, todo lo contrario, vamos hacia un modelo de uso de envases de usar y tirar enmascarado en un modelo de reciclaje, que ya hemos visto no es real. Hay casos, como este, en el que la actuación individual no es suficiente y tendríamos que tener representantes comprometidos y que se preocuparan de verdad por solucionar problemas y no únicamente por llenarse los bolsillos, y aquí… lo llevamos claro.

Os animo a leer mucho más sobre este modelo de negocio, a que se conozca como funciona verdaderamente esta empresa, a que tengamos argumentos firmes y conocimiento suficiente para que no nos puedan seguir engañando y a que cada vez que salga el tema, le cuentes a tu amigo, a tu madre o al cuñao de turno, porqué este modelo de reciclaje no es sostenible y hay que buscar otras soluciones. ¿Qué otras soluciones pensáis que se pueden llevar a cabo? ¿Conocías el funcionamiento de Ecoembes?

Os animo a leer todos estos artículos, de aquí he recopilado toda esta información tan interesante:
– www.productordesostenibilidad.es
 www.losreplicantes.com
 www.saltamos.net

 

 

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