Como tener un armario sostenible (una vez mas)

Como tener un armario sostenible (una vez mas)

Creo que no hay una única regla, de hecho, yo he ido cambiando mi armario a lo largo de estos años según lo que he ido aprendiendo de mi misma y leyendo. Y lo de aprender de uno mismo es muy importante, ya que cada uno debe adaptar su armario a sus circunstancias.

Después de casi dos años sin comprar, me apetecía y necesitaba dar un repaso al armario. Conozco bien mis gustos y necesidades por lo que dí prioridad a colores claros y marcas que fabrican en España y ropa de segunda mano

¿Cuántas de por aquí acudimos/acudíamos a comprar ropa para llenar algún tipo de vacío? Y no me voy a centrar en vacíos emocionales que también, porque eso es mucho más complicado. Me refiero a salir del trabajo y dar una vuelta por las tiendas (obviamente sin necesidad de comprar nada, solo por mirar); que sea tu cumple, que te pregunten que quieres y sin necesitar nada, decir, algo de ropa; estar estresada por motivos laborales, sociales, familiares e irte compras… Son situaciones por las que pasamos muchas personas, y que a través de publicidad y adoctrinamiento (vale, es una palabra muy heavy quizás, pero es así), hemos aprendido que el comprar (ropa en este caso), es una válvula de escape. Y no, al final sigues siendo una persona estresada pero con menos dinero o en las otras situaciones, una persona que no necesita nada y que de repente se ve con ropa que incluso le generan más necesidad. ¿Cómo podemos afrontar esto?

En muchos casos, nuestra frustración, aburrimiento, estrés mal gestionado.. genera toda esta basura. Intentamos contraatacar con explicaciones pero…

Si nos planteamos tener un armario sostenible de forma “cognitiva”, podemos leer muchísima información sobre las condiciones laborales de las personas en India y Asia que fabrican la ropa que te pones (no voy a dar datos de nuevo, hay post antiguos sobre ello, pero os dejo un recuerdo: 72 horas a la semana/30€ al mes); podemos hablar del consumo de recursos que supone la fabricación de ropa al nivel que se realiza en la actualidad. Comentaba el otro día a través de Instagram, que antes (iba a poner antiguamente, pero no hace tanto tiempo) se realizaban dos colecciones al año y a veces una especial, ahora se llegan a realizar más de 50 colecciones, con tejidos de muy mala calidad, que suponen un gasto de recursos por encima de las posibilidades del planeta (un dato alarmante: para fabricar un vaquero se consumen 10000 litros de agua); podemos pensar en el gasto económico que supone para una economía media, seguir las tendencias, las modas, el modelo de fast fashion al que no es fácil renunciar (¿es barata una camiseta por 10€ si te compras 2 o 3 al mes, una se rompe a los 3 meses y otra no la llegas a estrenar?).

Pero esa cognición hay que pasarla a la acción, y ahí es cuando vienen los problemas.. y surge la disonancia cognitiva que es esa sensación de malestar entre esos pensamientos tan bien formados, y el no poder resistirte a comprar la camiseta de 10 euros, y para sentirte bien, te convences de que la necesitas, que las personas que las fabrican por lo menos tienen ese trabajo, que ya bastante haces por el mundo, y que te debes dar un capricho. ¿Os suena?

Como luchar contra la disonancia es complicado, es mucho mejor pasar a la acción. Lo “conductual”, no está muy de moda, (dejo claro que estudié Psicología y aunque he ejercido poco, mas o menos sé de lo que hablo aunque lo esté haciendo de una forma muy simple. Deja a un lado las miles de explicaciones y justificaciones que te das y pasa a la acción. Y para ello, puedes proponerte un reto o varios a la vez:

  • Crea un armario cápsula: selecciona un número de prendas donde haya variedad. La ropa que más te gusta, que combine entre sí y marca un espacio de tiempo (normalmente la selección de prendas coincide con los cambios de estación) donde únicamente vayas a utilizar eso. Piensa bien en que eventos puedes tener a lo largo de esos meses para no incumplir las características del reto. No se trata de estar incómoda durante esos meses, todo lo contrario, se trata de demostrarse a una misma que se puede vivir sin comprar y con menos cantidad de ropa de la que actualmente tenemos en el armario, y yendo muy muy monas.

Este es el armario del primer verano que practiqué el armario cápsula. Dos años después ha cambiado muy poco.

  • Da una segunda oportunidad a prendas que hace tiempo que no te pones tuneándolas o reciclándolas. Por ejemplo, un vestido largo con el que te ves demasiado arreglada. ¿Has probado en hacerlo midi o corto? Si eres apañá, puedes intentarlo tú, si eres un desastrillo cosiendo, llévalo a una modista y fomenta los negocios locales que se están perdiendo.. Si finalmente decides que eso que lleva en tu armario años sin uso, no lo quieres y no está para vender o regalar, puedes transformarla en bolsas para comprar a granel (ese ha sido mi último descubrimiento y se la regalo a familiares potencialmente sostenibles).

Vestido cortado por mi. Este simple arreglo supuso pasar de no ponérmelo a no quitármelo.

Bolsas para comprar a granel con una camiseta vieja.

 

  • Planea que necesidades (o caprichos) quieres darte antes de ir a comprar y evita comprar por impulsos: una vez que has estado con cierta ropa de tu armario varios meses, llega una nueva estación y puedes cambiar varias prendas de ese armario cápsula, y es ahí, si tienes necesidad (y vas a comprobar que lo que antes sentías como necesidad, que en realidad era una necesidad mental, ahora verdaderamente diferencia si algo es necesario) o quieres darte un capricho, donde puedes planear que ropa quieres comprar y que ropa no seguirá formando parte de ese armario (porque lo de donar es otro tema..).

La ropa de segunda mano no es la panacea de la sostenibilidad, al final, sigue siendo ropa hecha de tejidos que liberan microplásticos que lavado tras lavado se van por nuestras cañerías y llegan al mar. Al igual que con todo, debemos plantearnos todo esto desde una perspectiva minimalista.. a mi me cuesta, por eso a veces me doy caprichos como este pantalón de Zara de hace 3 años.. siempre me gustó desde que se lo veía a una compañera de trabajo.. hace unos días lo ví en Chicfy y lo compré.

  • Siguiendo esa planificación, puedes investigar que marcas o plataformas te permiten comprar teniendo el mínimo impacto en la naturaleza y las personas. Para ello puedes buscar en tiendas de segunda mano; apps de venta de ropa también de segunda mano, las cuales no necesariamente han sido usadas; ropa hecha a mano; moda sostenible; moda con otro tipo de valores porque se fabrique por ciertos colectivos… Hay un sin fin de opciones para no caer en Zara y derivados.
  • Buscando con tiempo, puedes llegar a encontrar marcas sostenibles en tiendas o webs de segunda mano. Esto ya es la repera de la sostenibilidad. Por ejemplo, yo he encontraso algunas camisetas de Skunkfunk o eseoese en apps como chicfy. Es cierto que conlleva más tiempo y que las entregas se hacen por envío, pero en muchos merece la pena.

 

Al final, esos pequeños retos conductuales que te has ido proponiendo van cambiando tu pensamiento y sientes cada vez menos, la necesidad de comprar por impulso. Te sientes más cómoda con lo que tienes, segura de que las compras producen un estado momentáneo de felicidad pero en algunos casos también cierto malestar. No tener esos sentimientos de culpa generados por haber comprado ropa que no necesitabas y haber gastado dinero en ello; o haber comprado ropa sabiendo que está hecha por personas en condiciones laborales deplorables, sirve como refuerzo positivo para nuestra conducta. Incluso compartir los retos con otras personas, explicando las razones que nos han llevado a ello, refuerza nuestra conducta y cognición, especialmente si a través de nuestro ejemplo, se une más gente.

Y tú, ¿te unes?

 

 

 

Como hemos cambiado

Como hemos cambiado

Hace mucho tiempo que no escribo, lo sé, pero es que no tengo mucho tiempo para investigar temas interesantes sobre los que pueda aportar algo de información, creo que hay bastantes blogs en los que se escribe sobre el mismo tema, y últimamente he pensado que el formato blog estaba algo desfasado y había pensado en no renovar el dominio… Después de esta crisis “escrituril”, he repensado la decisión, y he llegado a la conclusión, que aún publicando poco, siempre es mucho mejor tener material de consulta por escrito (y que sea un material y un dominio propio), pues no sé si una mañana de estas, me levantaré, e instagram habrá desaparecido, con todo mi contenido.

Puesto que lo comentaba antes, es cierto, no tengo mucho tiempo para investigar (y también es verdad que post cargados de datos tampoco son de mis favoritos, ni tienen mucho éxito.. yo sinceramente, no soy de las que los lee..) he decidido escribir sobre mi experiencia, que creo al final, es lo que mas ayuda, pues aporta formas de pasar a la acción cuando estamos bloqueados en algo. Eso sí, las ganas, necesito que las pongas tú.

El caso, es que el otro día, mientras esperaba en la cola del súper (no he abandonado la compra en este establecimiento), miraba y cotilleaba los carros de las personas de mi alrededor, y alucinaba con la cantidad de cosas que hemos dejado de comprar (no sólo cosas a las que hemos renunciado porque es difícil encontrar sin plástico y que además son basurilla), sino las cosas que no compramos porque las hacemos nosotros mismos, con lo que ahorramos envases, dinero y colesterol para nuestras arterias.

Os pongo paso a paso, todo lo que hemos dejado de comprar, con las recetas (sencillas de verdad) o los enlaces a las recetas, o los productos por los que nosotros los hemos sustituido. Puedes ir comprobando a la vez, que has dejado de comprar tu también, o ir haciendo tu propia lista de propósitos para dejar de comprar…

  • Pan (en muchas de sus variantes): Sigo comprando pan, pero lo compro en la panadería con mi bolsa. En la panadería pido que la hogaza, la hagan rebanadas y las congelo (en bolsas de plástico que tengo de mi otra vida y que reutilizo constantemente) y así tengo rebanadas tipo pan de molde para desayunos. La barra de pan, la parto en trozos pequeños y también la congelo y así tenemos trocitos pequeños para por la noche. Crackers, para untar hummus o guacamole, unos de mis últimos vicios y que se hacen súper fácil con la receta de Ecoblog Nonoa, te aseguro que se hacen en 15 minutos, de hecho los días de batchcooking, nosotros hacemos varias tandas de varios sabores y nos ponemos muy gochos.

  • Bandejas de champiñones: y digo de champiñones, porque concretamente esa bandeja era la más habitual en nuestra casa. Un día dije, ni una bandeja nunca más, y sólo comemos champiñones cuando los encuentro a granel, algo que es bastante fácil la verdad. Por cierto, aquí me entra siempre una duda, cuando voy a la frutería, suelen tener bandejas de estas con fruta o verdura que se va a poner mala a un precio más barato, y siempre dudo si es mejor que esa fruta se tire o comprarla y aprovecharla aunque venga en plástico. ¿Qué pensáis?
  • Yogurt: vale si, a veces compramos yogures en esta casa, pero siempre en vaso de vidrio e intentamos que sea un poco mas grande del típico vasito.. el kefir por ejemplo, son como 3 raciones en el vaso.
  • Comidas precocinadas: pues si, era algo que solíamos comprar, alguna tortilla, albóndigas de soja, falafel, humus ya hecho, hamburguesas… bastantes guarrerías con el sello vegan, que serán todo lo vegan que quieras… pero de sanas y ecos, tenían muy poco. Las hamburguesas, antes las hacía de legumbres, pero llevan su tiempo, por lo que las he sustituido por las de la marca Linda McCartney que además, vienen sin plástico, directamente en la caja de cartón, y de tooodas las hamburguesas que he probado, os aseguro que están muy conseguidas, vamos, que están riquísimas. Es cierto que dedicamos tiempo a cocinar, pero lo casero no tiene ni punto de comparación con lo comprado. En este caso, os animo a echar un vistazo al post sobre Batchcooking, ya que todo esto que estoy contando tiene mucho que ver con organización.
  • Fruta y verdura congelada (y croquetas y todo tipo de productos que vienen en ese formato de bolsa de congelación): cuando lo sacó Mercadona en su época me pareció “lo más”. Eso de no tener que cortar cebolla, zanahoria, pimiento.. y ¿que me decís de los frutos rojos para smoothies? ¿Y de las croquetas? Vaya, esto si que lo echo de menos, pero me aguanto. Es cierto que ponerme por las mañanas a pelar y cortar fruta me da mucha pereza, por eso lo que suelo hacer nada mas llegar de la compra, es pelarlo, cortarlo y congelarlo, así ya tengo la fruta preparada para cuando quiera batirla (normalmente lo hago en verano) y la verdura, pues con el método de toda la vida. El tema croquetas se lo dejo a mi madre, ya que he comprobado que cuando hago croquetas, sale una Raquel interior que no me mola nada.

  • Productos como arroz, fideos, soja texturizada.. alimentos que vienen en esas bolsitas de plástico de un kg ya no entran en casa, excepto las de pasta. Todos los encuentro en tienda a granel y sin diferenciarse en el precio en grandes cantidades.
  • Pizza o masa de pizza: no hay nada más rico que la pizza casera (aquí todo el mérito se lo lleva Alberto, que la hace con bastante paciencia). Receta para dos masas de pizza grandecitas: 400g de harina, 20g de levadura fresca, un poquito de sal y 220g de agua. Todo bien mezcladito y amasar durante 10 minutos. Separar y congelar.
  • Galletas: Hasta hace bien poco comprábamos galletas cada semana, (ahora sólo de vez en cuando) porque la mayoría de las recetas que consultaba me parecían muy complicadas de llevar a cabo o con muchos ingredientes.. hasta que el otro día, Veggieboogie publicó una receta hipersencillla de galletas de avena que me encantó (y pasó el filtro de Alberto). Hasta en el trabajo me han pedido la receta.

  • Pasta de dientes: (y el cepillo de dientes de plástico también se ha sustituido por uno de bambú). Sigo utilizando la misma receta que hace dos años y me va genial. Aceite de coco, arcilla blanca y una pizca de sal. Pero últimamente estoy pensando en cambiar y comprarla hecha en botecito de cristal, también por dejar de utilizar aceite de coco, que viene de muy lejos.
  • Desmaquillante: no me maquillo diariamente, por lo que me lavo la cara por las noches con una pastilla de jabón que sirve para ello, de carbón o árbol de té. ¡Dos x uno! Cuando me maquillo con base y rimel y tal, utilizo aceite de coco y arcilla blanca, como la pasta de dientes, y le añado unas gotas de aceite de árbol de té que va genial también para los granitos.
  • Discos desmaquillantes: primero los hice yo misma con una toalla vieja, se fueron deshilachando y compré unos discos desmaquillantes reutilizables geniales.
  • Cuchillas de afeitar: También compré hace tiempo una reutilizable, y te deja las piernas sin pelos, igualitas a las piernas sin pelos de las de los anuncios.
  • Toallitas: es una de estas cosas que los anuncios te hacen creer que necesitas y no.
  • Gel y champú: de los productos más fáciles de sustituir (y que hace ilusión comprar, por lo menos a mi). Aquí reconozco que aún no he encontrado el champú perfecto en modo sólido, por lo que a veces lo compro a granel y otras veces, en bote. Ahora estoy utilizando este de @andrea.naturalcare y me va bastante bien, podéis encontrarlos en www.stepy.es y comprobar lo bien que huelen los jabones y lo sano y brillante que deja el pelo.

  • Papel albal, film transparente o papel de horno: para el horno, una esterilla de silicona específica para ello, pero asegúrate de comprarla buena, porque la que yo compré se me ha desecho y he tenido que comprar papel de horno hasta que encuentre una buena. Lo otro, lo utilizaba para envolver comida.. y ahora tengo unas bolsas de silicona muy útiles para congelación, los wraps o directamente unos tapers o tapar con un plato. Que a veces nos complicamos demasiado y podemos ir a lo sencillo.
  • Productos de limpieza en general: los que sigo comprando, como detergente de lavadora o de los platos, los compro a granel siempre en el mismo bote. Productos de limpieza para el baño, compro alcohol de limpieza o vinagre (en bote de plástico) y bicarbonato, también a granel. La casa como los chorros está. El estropajo lo he sustituido por una lufa. 

Y bueno, he estado repasando y creo que esto es todo. Como siempre digo, aún me quedan muchísimas cosas por cambiar pero creo que estoy en el camino correcto (quizás un poco acomodado, habría que dar un empujón a ciertas cosas) y todo llegará si tiene que llegar. No pretendo ser la más zerowaste, pero si mantener lo que ya he cambiado y animar a mucha gente a que haga cambios también, así que si os he dado ideas, genial.

¿Has ido contando los cambios que has realizado? Si te salen mas de 20… ¡Te invito a una caña! ¿Qué otros cambios has llevado a cabo? ¡Yo también quiero ideas!

Mi Minimalismo

Mi Minimalismo

Lejos de considerarme un ejemplo de minimalismo (sólo hay que ver mi armario o las paredes de mi salón), hace tiempo que quería escribir este post para contaros mi minimalismo, pues, leyendo sobro ello y mirando instagram he llegado a la conclusión de:

  1. Marie Kondo no es minimalista y yo estaba muy confundida
  2. En muchos casos, parece una competición de quien saca mas bolsas de basura cada sábado

Pues bien, hasta hace unos meses tenía una idea errónea sobre el método Konmarie. Después de leer La Magia del Orden de Marie Kondo, he llegado a la conclusión de que no soy de libros de autoayuda, ea, ya lo he dicho. Y eso es lo que me ha parecido. Bromas aparte, seguro que es un libro genial y a muchas personas ayuda a liberar sus espacios, ordenarlos y dar sentido a su vida. Pero es que a mi eso de sentir el alma de las cosas, hablarle a un zapato, despedirlo, darle las gracias… es que ya sólo escribiendo sobre ello me entra la risa (por favor, que nadie se me rebote por aquí, que es sólo una opinión).

Mi cajón de camisetas con su famosa doblez, con eso si me quedo, me parece práctico para ver toda la ropa

Otra de las premisas del libro es quedarte con lo que te hace feliz. Pues.. a ver, por un lado, hay objetos que me traen recuerdos, los guardo aunque no los utilice porque me recuerdan a la persona que me los regaló… pero desde que empecé en este mundo del reducir y reusar, mi principal objetivo es no basar mi felicidad en cosas. Ese era mi problema cuando compraba cantidades de ropa cada verano, pensaba que eso me hacía más feliz, y cuando descubres que no, te liberas de ese consumismo y empiezas a dar sentido a otras cosas. Si Marie Konndo se refiere a la felicidad que te aportan los objetos que ya tienes, para considerar si te lo quedas o lo tiras.. pues no he desarrollado una relación emocional con el cazo que tengo en la cocina, pero me lo quedo porque lo necesito para echarme la sopa.

Sé que es un análisis del libro muy vacío, pero es que soy muy poco profunda cuando arreglo los armarios y antes de leerlo tenía otra concepción de la autora, y ese ha sido el error, error mio que conste, porque ¿Alguien más por aquí relacionaba minimalismo y Marie Kondo? Para Marie Kondo, todo lo que no te aporte felicidad, lo debes tirar a la basura. Así, sin más. Aprieta tu camiseta contra tu pecho y si no sientes su alma, a la basura, que ya te comprarás una nueva, la doblarás perfectamente y cuando te canses de ella y no te aporte felicidad, a la basura de nuevo. Hombre, Marie Kondo, yo esperaba algo de relación con el consumismo, pues no.

Si habéis leído el libro me gustaría que me comentarais si estáis de acuerdo con esto: “creo que es un buen libro para alguien que empiece de cero, sin mucho conocimiento de lo que es el minimalismo, el zero waste, el rechazar o el disminuir el consumo. Seguramente ayuda a poner orden en tu vida y si sigues investigando, puedas llegar a dar otros valores a ese orden y comenzar un camino para reducir tu consumo y tus cosas por otras razones, no sólo por querer tener ordenados tus cajones. Pero en mi caso, leer el libro hace unos meses, cuando mi objetivo es reducir el consumo por razones ecológicas y éticas, ha sido un poco decepcionante por no encontrar los valores que yo considero básicos cuando decides reducir”.

Entonces, ¿que es el minimalismo? Yo lo definiría de una forma muy general, reducir tus cosas a lo que necesites, a lo que te gusta, y añadiendo algo básico, el rechazo al consumismo, que no al consumo.
Para llegar a esto, hay que comprender tres cosas:

– la felicidad no se alcanza a través de las cosas
– tu vida no se basa en lo que tienes, sino en las experiencias que vives
– y lo más importante, tienes que querer este cambio y llevar asociadas razones que vayan más allá de la estética

Lo que quiero dejar claro, es que el minimalismo es algo personal, y cada uno sabe que es lo que puede eliminar de su vida, pero por si ayuda, yo he seguido estos pasos:

  1. Adiós consumismo: Para mi, este paso es el principal. Analiza en qué ámbitos compras por encima de tus posibilidades y por encima de las posibilidades del planeta. En mi caso, era en muchos ámbitos: ropa, decoración, beauty, a veces tecnología, incluso en la lista de la compra… Solución: hice listas de todos esos ámbitos (armario cápsula, potingues hechos por mi, menú en la nevera…) y me propuse seguirlos sin excepciones durante varios meses. Yo tenía una intención de cambio (pero en muchos casos con eso no basta) así que fue mi conducta la que fue cambiando mi pensamiento. Tenemos una presión estética que nos llega a través de los medios de comunicación. Nuestra ropa, nuestra casa, la comida… está basada en unos estándares que nos han inculcado como lógicos, y que debemos alcanzar para ser felices. La principal lucha, es contra esos estándares.
  2. Elimina lo que no necesitas: pero con cabeza. He leído en muchos blogs lo de “si no lo has utilizado en un año, lo eliminas”. En todas estas frases, siempre veo matices. Por ejemplo, si tienes 6 pares de sandalias, y dos no las has utilizado en un año, vale, quizás debas donarlas (reciclarlas o venderlas); pero si tienes una chaqueta que utilizas en entrevistas de trabajo por ejemplo, y no la has utilizado en un año, quédate con ella, posiblemente la vuelvas a necesitar en un futuro y acabes comprando otra si te deshaces de ella.
    En este apartado, es donde propongo el reto de un mes reduciendo espacios de tu casa. Creo que es mucho mas llevadero, y pensarás más si lo necesitas o no, analizando ciertos espacios cada día, que haciendo un zafarrancho enorme un sábado. Un día el armario, otro los zapatos, otro la mesita de noche, el frigo, una estantería, el armario de la cocina… Acumulamos tantísimo en tantos sitios, que seguro algo se puede reducir de cada espacio. Pero si el día que te pones a reducir tu salón, descubres que no hay nada que puedas desechar, no te agobies, no hay ningún problema, esto no es una moda en la que haya tener un salón estilo nórdico con un sillón, una mesa y una silla.
  3. Quédate con lo que te gusta: olvídate de esa competición que parece haber entre gurús minimalistas por ver quien saca mas bolsas llenas de cosas, quién se queda con el salón mas despejado, quien tiene menos de 50 cosas en su casa… ¡Yo no tengo ni menos de 50 cosas en mi bolso! Obviamente es una exageración, pero para mi ser minimalista no es eso, para mi ser minimalista es quedarme con lo que yo considero básico, con lo que me gusta y resistir la tentación de ir aumentando las posesiones físicas.
    No te marques tener un número de cosas, no te pongas como loco a eliminar posesiones que luego echarás de menos, no te sientas culpable por coleccionar muñecos, o imanes, o lo que sea. Da un valor real a las cosas,
  4. Deja de consumir información innecesaria: esencial. Y con información me refiero a que dejes de mirar blogs de moda, instagrams de decoración, recetas imposibles con ingredientes casi mágicos, revistas en general… Al final, todo este tipo de “información” no hace otra cosa más que aumentar tus necesidades de consumo y hacerte creer que son cosas básicas para la vida. Cuántas veces has dicho: !!es que lo necesito¡¡ ¿Cómo que lo necesitas? Analiza esa frase antes de comprar. Deja reposar esa idea varios días. ¿Sigues vivo después de varios días sin ello? Pues no lo necesitas. Y también me refiero al mundo zerowaste, no estamos exentos de consumismo por aquí… ¿Quién no ha sentido la necesidad en algún momento de llenar su armario con botes de cristal de Mason Jars? ¿O de comprarse una pajita metálica cuando en su vida ha bebido con pajita? Pues yo si, y es que veo algunas fotos tan bonitas, con unas despensas tan ordenadas.. que mi bote de aceitunas lleno de fideos no me parece suficiente. Resistir a esas tentaciones también es ser minimalista.
  5. Conviértelo en un reto personal, en un reto duradero: puedes seguir este reto durante toda tu vida poniendo en práctica diferentes acciones que, en mi caso por ejemplo, he ido aprendiendo durante este año. Rechazar, Reusar, Reciclar, Reparar, Repensar, Rediseñar… me considero minimalista cuando acudo a todas estas R antes de tomar cualquier decisión sobre un objeto, y principalmente antes de acudir a comprar algo nuevo.

Puedes ser minimalista en todos los aspectos y espacios de tu vida, desde lo más glamouroso, como el armario de la ropa, hasta lo menos, como el armario de los productos de limpieza:

Mi reto principal este año respecto a la ropa era no comprar nada y aprovechar al máximo la que tengo desde hace años. Lo llevo muy bien, y es que como podéis ver, tengo multitud de camisetas

 

El minimalismo en la cocina es muy importante, ajustar tu lista de la compra a un menú para evitar compras por impulso de productos poco recomendables, y para evitar que la comida se ponga mala

Los mínimos plásticos posibles comprando a granel y aprovechando los botes de las conservas

Camisetas viejas reutilizadas como trapos, limpiatodo hecho por mi, detergente a granel, jabón…

Y esto es solo una pequeña muestra de las cosas que acumulo por mi casa, y sí, me considero minimalista

 

¿Os animáis a ser minimalistas? ¿Te unes al reto de reducir cada día una parte de tu casa? ¡¡Yo me voy directa al cajón de las bragas!!

Semana del Fashion Revolution

Semana del Fashion Revolution

Con motivo de la celebración durante la semana del 23 al 29 de abril del movimiento Fashion Revolution, he decidido escribir un poquito sobre ello y hacer una pequeña entrevista a Andrea, empresaria de la Tienda de Moda Sostenible Trendy&Green.

Antes comenzar, te hago unas preguntas:
¿Cuántos pantalones tienes en tu armario?
¿Cuántas camisetas?
¿Cuándo fue la última vez que compraste ropa de una marca fast fashion?
¿Podrías haber sobrevivido sin comprarlo?
Ahora, hazte tú esta pregunta, ¿Con cuánta ropa podrías vivir?

Conocí el movimiento Fashion Revolution el año pasado por redes sociales cuando muchos de nosotros, llevando ropa de cadenas Fast Fashion, preguntábamos bajo el hashtag #quienhizomiropa #whomadesmyclothes

www.fashionrevolution.org

¿Por qué surge este movimiento?
Es un movimiento para protestar ante los abusos sociales y ambientales que se producen en las empresas que crean ropa de usar y tirar.

¿De dónde viene?
Se conmemora la tragedia del complejo industrial Rana Plaza en Bangladesh que dejó 1133 muertos y miles de heridos en 2013.

¿Cómo afecta el Fast Fashion al mundo?
SOCIALMENTE:
¿Alguna vez te has preguntado como consumidor y que hay detrás de la ropa que vistes y por que se fabrica siempre en los mismos países? La rapidez en la producción de moda, hace muy difícil saber quién y cómo se han producido las prendas que utilizamos. Los principales productores de moda son India, China, Pakistán, Tailandia, Egipto… Se estima que hay 21 millones de personas trabajando en condiciones de esclavitud, muchos de ellos niños y la gran mayoría mujeres.
Como comentaba antes, en la tragedia de la fábrica Rana Plaza de Bangladesh murieron unas 1100 personas. El edificio estaba construido en malísimas condiciones, unos de los pisos, soportaba más peso del que podía (por la cantidad de máquinas y personas) y cedió. Este edificio, elaboraba ropa para marcas de ropa de Europa y Norteamérica. Estas marcas, susbcontratan otras empresas más pequeñas para el corte y confección de las prendas, y es aquí donde surge la esclavitud dentro de la industria. La esclavitud del siglo XXI. Es cierto que desde este accidente, muchas compañías se han comprometido a investigar de donde provienen sus productos, pero no es suficiente. Se necesita una normativa más extensa, y si no que se lo pregunten a Inditex, que sigue sin responder a muchas preguntas y haciendo lo que le da la gana.

MEDIOAMBIENTE: La moda es la segunda industria mas contaminante del mundo. El mundo consume cerca de 80 millones de prendas nuevas cada año, con su correspondiente impacto ambiental y social. La industria de la moda, por mucho que nos cueste llegar a comprender todo lo que implica, es también la segunda industria con mas desgaste de agua del mundo.
Por poner un ejemplo, para producir una camiseta de algodón, se requieren 2700l de agua (unos 10000l de agua para producir un kg de algodón). ¿Cuántas camisetas tienes en tu armario? Pues hecha cuentas… Siguiendo con ejemplos concretos, el 10% de las emisiones mundiales de carbono son emitidas por la industria del algodón, que también es responsable del 11% de los pesticidas y el 24% de los insecticidas a nivel mundial.
Se intenta solucionar a través de la tecnología, como por ejemplo, la Jeanología, que quiere eliminar el uso de permanganato de potasio (se utiliza en los vaqueros para  hacer el desgaste y es muy dañino para el medio ambiente y la salud), y para reducir el agua. Con una máquina láser que produce el mismo desgaste pero de una forma segura. También crearon e E-flow, una máquina que transforma el aire de la atmósfera en nanoburbujas que asisten en procesos como el suavizado o la tintura.
Si existen alternativas, ¿por qué no se utilizan por todas la empresas, y no me refiero a pequeños empresarios productores de vaqueros a los que cambiar a una máquina de estas les supone vender un riñón. Me refiero a Amancio y su Inditex y grandsímas marcas. Se gastan millonadas en anunciar sus marcas de moda sostenible, greenwashing barato, pero siguen produciendo en China y en las mismas condiciones, eso sí, la camiseta llevará algún porcentaje mínimo de algodón orgánico.

SALUD: Nos vamos a centrar principalmente en el uso de poliéster, que según el Centro de Tecnolgía Ambiental Alimentaria y Toxicología de la Universidad Rovira y Virgili, analizando más de 150 prendas distintas y con diferente origen, encontraron que muchas de ellas contienen metales que en contacto con la piel pueden resultar tóxicos. Se centran en las prendas de poliéster, muy utilizadas en ropa de deporte, donde se ha hallado antimonio, una sustancia que puede provocar irritaciones, alergias y puede ser absorbida por la piel llegando incluso a estar relacionada con cáncer. En este tipo de prendas, se encuentran también cromo o cobre. Y diréis, ¿y…? Pues que en muchos casos, se miente sobre la cantidad de estos componentes ya que de muchos de ellos no se conocen sus efectos y de otros muchos sí, y son negativos.

¿Cómo puedes participar?
La semana del Fashion Revolution es una revolución pacífica, que a través de acciones individuales de empresarios de moda ética y consumidores, exige a la industria de la moda “una industria limpia en su mas amplio sentido”.

Es decir, que hay solución, y una de las personas que más lucha contra el fast fashion es Andrea, que a través de redes sociales y principalmente desde su tienda, Trendy&Green (Calle Apocada 8, Madrid), demuestra que otro tipo de industria de la moda es posible. ¡Vamos a conocerla!

Hola Andrea, háblanos un poco de ti, que otros intereses tienes a parte de la moda, tu trayectoria profesional. para conocerte un poco y contextualizar como has llegado hasta dónde estás ahora y porqué decidiste dedicarte a la moda sostenible.
Estudié periodismo, luego hice un máster en análisis político y otro en Comunicación Cultura y Ciudadanía, durante el último año de mi doctorado tomé la decisión de crear Trendy&Green. Se que a primera vista no tiene demasiado que ver mi preparación académica con este proyecto, pero sí que lo tiene, y justo en lo principal, lo que constituye su columna vertebral, la defensa de los derechos humanos.
Todos estos años estudiando temas relacionados con los derechos humanos y abriendo los ojos a los miles de injusticias que ocurren en nuestro planeta (en especial aquellas relacionadas con la mujer), empecé a ver que muchas de nuestras decisiones perpetuaban ciertas prácticas carentes de toda ética en diferentes ámbitos; primero comencé con mis hábitos de consumo a la hora de comer, de allí viene uno de los tres pilares de Trendy&Green, SIN sufrimiento animal. A medida que iba profundizando en estos cambios llegué al punto en el que me pregunté ¿y la ropa que uso quién la hace? ¿De dónde viene?, así llegué al movimiento Fashion Revolution, al documental “The True cost”. Cuando vi todo esto me di cuenta de que lo que vestía, la mayoría de las veces era ropa procedente del sufrimiento de seres humanos esclavizados en fábricas al otro lado del mundo.
Es cierto que nunca fui demasiado fan de pasarme una tarde en centros comerciales, en mi casa me acostumbraron a comprar ropa dos veces al año, nada más, nada de “picoteos” extras a media temporada, así que, en cierto modo, estaba algo acostumbrada a este estilo de vida, el problema es que esas dos veces que decidía comprar lo hacía en grandes cadenas “Fast Fashion”. Después de abrir los ojos y ver todo lo que sucedía dentro de esta industria me di cuenta de que no podía seguir siendo parte, y así comenzó mi búsqueda de opciones. Hace unos cuatro años era bastante difícil encontrarlas, incluso en internet, esto me llevó a estar casi dos años sin comprar nada (o casi nada, no recuerdo si alguna cosa llegó a caer en aquel entonces). Tres años después de comenzar este proceso me di cuenta de que si no encontraba lo que buscaba ¿Por qué no lo creaba?, y así nació Trendy&Green.

¿Qué buscas en las empresas que trabajan contigo?
Que sean marcas comprometidas con estos valores, con los tres pilares que sostienen este proyecto. En su mayoría trabajo con pequeños diseñadores que ellos mismos confeccionan sus prendas, lo que asegura que, en su confección, nadie ha sufrido ninguna injusticia. También manejo diferentes niveles de sostenibilidad, para los pequeños diseñadores al cumplir con otros factores como el hecho a mano o km cero, no necesariamente tienen que trabajar con textiles certificados, entiendo que cuando se está comenzando no te puedes permitir esta clase de certificaciones, al fin y al cabo, todos necesitamos un punto de partida, además todos estamos en el mismo barco y pertenecemos a la misma generación, con lo maltratada que ha sido nuestra generación, si no nos apoyamos entre nosotros ¿Entonces que nos queda?
También trabajo con marcas más grandes, de las que si necesito más garantías y certificaciones. Todo depende del tamaño de la producción y la ubicación de la misma, intento que el taller no esté demasiado lejos de donde se encuentran los diseñadores, porque al no estar ellos en el taller poco me pueden garantizar de las condiciones de trabajo de este.

¿Qué opinas de estos movimientos, como el de la Fashion Revolution?
Este movimiento ha sido uno de mis puntos de partida, de esos elementos que han sido clave para ver las cosas tal y como las vemos ahora

¿Crees que llegan a mucha gente? o más bien, ¿a la gente que ya tiene alguna inquietud?
Esta es una pregunta difícil, no sabría que responderte. En mi caso me enteré porque ya tenía interés, a su vez lo divulgo entre la gente que me rodea, que a su vez ya tiene interés en esto. Creo que el salto real lo vamos a dar cuando logremos que se hable de la Fashion Revolution en los telediarios y en los periódicos, no un día como “dato curioso”, sino que sea parte de las inquietudes de la ciudadanía. 

¿Cómo ves el futuro de la moda sostenible?
Es que el futuro tiene que ser sostenible, si o si, porque estamos destrozando el planeta, es que no tenemos opción. El problema radica en cuanto van a tardar los grandes en darse cuenta ¿Lo harán a tiempo? Lo que sí está claro es que todos sufriremos las consecuencias

Desde tu tienda ¿cómo vas a participar en la Fashion Revolution?
Con el apoyo de La Asociación de Moda Sostenible de España, Slow Fashion Next y El Huerto de Lucas, dedicaremos la tarde del 26 de abril a explicar y llevar a cabo las “Haulternatives” que nos ofrece la fashion revolution. Vamos a hacer un intercambio de Ropa, luego varias voluntarias que saben manejar el hilo y la aguja nos enseñarán a reparar prendas, customizarlas, transformarlas, etc. Una tarde dedicada a explotar las mil y una vidas que puede tener una prenda ya olvidada de tu armario.

¿Cómo puede apoyar la gente que está leyendo este post a la Fashion Revolution y la moda sostenible?
Para apoyar la fashion revolution solo tienes que revolucionar tus redes, hacerte una foto mostrando la etiqueta de cualquier prenda de tu armario y preguntar a esa marca “Quién hizo mi ropa”. Poner esa foto en tu muro, etiquetar la marca (nunca olvides etiquetar la marca, porque así todos los voluntarios podrán llenar su sección de “fotos en la que te han etiquetado” con la misma pregunta, en la unión está la fuerza. y una cosa más, no olvidar los hashtags oficiales del movimiento: #Fash_Rev #WhoMadeMyClothes #QuiénHizoMiRopa #FahionRevolutionWeek


Y bueno, la forma más eficaz de apoyar la moda sostenible es decidiendo muy bien tu consumo, cada euro que destinas a una camiseta está apoyando un modelo u otro, está en manos de todos cambiar las cosas.

Con estas palabras taaan ciertas de Andrea acabamos. Muchísimas gracias por compartir con nosotros tu visión de la moda sostenible y como podemos colaborar con la Fashion Revolution 🙂

www.trendyandgreen.es

 

 

Fuentes:
www.lavanguardia.
www.fashionunited.es

 

 

Sorteo en ECOinTransit (¡al fin!)

Sorteo en ECOinTransit (¡al fin!)

¡Qué ilusión me hace que llegue este día! 🙂

Después de más de un año escribiendo por aquí, 96 publicaciones, 319 fotos en instagram, truquillos compartidos; muchísima basura eliminada de mi vida y el nacimiento de una nueva estrella (Nota :)), necesitábamos un sorteo. ¡Y por fin ha llegado!

Durante este año, las publicaciones han dado mucho de sí y hemos hablado del armario cápsula y su reducción de ropa y moda sostenible; recetas tradicionales en las que eliminamos a los animales; minimalismo; sostenibilidad y principalmente, reducción de plástico en nuestra vida diaria. Y en todos estos temas, siempre he intentado dejar claro, que cada uno tiene que hacer lo que pueda. Y he insistido, en que ser sostenible, zero waste, plasticariano o como lo quieras llamar, no es únicamente conseguir guardar tu basura en un bote, sino que cualquier esfuerzo y pequeño acto cuenta.

Por ello, me he planteado qué objetos han sido los que más me han ayudado a reducir plásticos, o mayor número de ellos y he llegado a la conclusión de que estas tres cosas son además, las que más utilizo. También, pensando en el sorteo y en que regalar, me he dado cuenta que durante todo este año lo que más he regalado a amigos y conocidos han sido bolsas de tela y cepillos de dientes, pues considero que son cambios fáciles de llevar a cabo, que perdurarán en el tiempo y que además son cosas bonitas, y como sabéis, yo soy mucho de promover el #ecobonitismo
Por tanto, voy a sortear:

  • Una bolsa grande de tela (totebag) con la cara de la estrella de este blog y su lema, “SER ECOLÓGICO SE NOTA”

  • 3 bolsas para comprar a granel

  • Cepillo de dientes de bambú

Y para participar en el sorteo hay que seguir estos sencillos pasos, en Facebook o Instagram:

  • Seguir a Ecointransit
  • Dar me gusta a la foto
  • Nombrar a dos personas a las que les pueda interesar

 

Me gustaría, pero esto ya es pedir demasiado, hacer una pequeña (o grande o enorme), cadena sostenible. Es decir, yo regalo unos objetos que ayudan a reducir plásticos a alguien que participa en este sorteo (espero, porque tiene interés en reducir plásticos y no por el mero de hecho de recibir regalos). Y esta persona ganadora, debería pensar en alguien que tenga alguna inquietud sostenible y regalarle algo también. Por ejemplo, una botella de agua reutilizable, o un cepillo de dientes, o una pajita de acero.. algo que en su vida suponga un cambio y explicarle que es una cadena sostenible y que debe seguirla, y así sucesivamente… y podemos ir sembrando la semilla ecológica en diferentes personas. #serecologicosenota (lo puedes compartir en RRSS con este hashtag).

¡¡Espero que os haya gustado y que participéis con tanta ilusión como yo al prepararlo!!

¿Te animas a participar y a seguir esta #cadenasostenible? 🙂

* Sorteo válido para España
** El retrato de Nota está realizado por Ana Brown, a la cual podéis encontrar tanto en Facebook como en Instagram y descubrir sus maravillosos retratos. Parte del dinero recaudado con los retratos de animales, lo dona al refugio, con lo que el mérito es doble!

¿Has pensado en apadrinar… un olivo?

¿Has pensado en apadrinar… un olivo?

Así, de sopetón, te puede parecer un poco raro. A mi me lo pareció. O quizás la palabra no es raro, sino que no iba conmigo. Y yo es que hablando de apadrinar o adoptar, pienso más en animales. Me da la sensación que lo necesitan más. Pero cuando contactaron conmigo desde Apadrina un Olivo para explicarme cual es labor de esta organización y después de investigar bastante sobre este proyecto, me he quedado enamorada de a todos los ámbitos que puedes llegar, y lo mucho que puedes ayudar apadrinando un olivo. Si te pasa un poco como a mi, sigue leyendo, que te lo cuento todo.

Apadrina un Olivo

Apadrina un olivo se centra en la zona de Oliete, Teruel. Aquí, cuatro jóvenes emprendedores, Alberto, Adrián, Pablo y José (jóvenes de los que yo suelo pensar, ¿cómo se les ha ocurrido algo así? De verdad, ¡que admiración!), en vez de ver cientos de olivos abandonados, vieron una oportunidad de recuperación medioambiental, y de recuperación total, pues, no sólo van recuperando el campo, recuperan también a las personas… y de ahí su lema..

..cuando los árboles salvan a las personas..

Oliete es una de estas zonas que ha ido sufriendo pérdida de población, una de esas zonas rurales como muchas otras en España, en riesgo incluso de desapararecer, ya que los jóvenes emigran a grandes ciudades buscando oportunidades de estudio y trabajo. Esto conlleva además, que se abandonen ciertas actividades agrícolas o alimentarias y no sólo por la falta de mano de obra, sino porque no se destina direno público a ellas. Y así, cuando aún muchos piensan que esta despoblación es un fenómeno irreversible, llegan cuatro jóvenes y ven la oportunidad de recuperar cientos de olivos centenarios que han quedado abandonados y dar trabajo a parte de la población que queda en el pueblo.

¿Y cómo lo han hecho?

Durante los tres años que el proyecto lleva activo, han recuperado la vida de 5200 olivos (hay que eliminar la ramas o “chitos” que crecen desde el tronco y le roban los recursos al Olivo), han creado unos doce puestos fijos de trabajo, y además incorporan al equipo de ATADI (Agrupación Turolense de Asociaciones de Personas con Discapacidad), por lo que no es sólo un proyecto medioambiental, es también un proyecto social. A todas estas personas hay que añadir a voluntarios jubilados del pueblo, que gracias a su experiencia y sabiduría, explican sus conocimientos y se sienten más útiles.

¿Y qué puedes hacer tú?

Puedes apadrinar un olivo por el precio de 50 euros al año. Tu tendrás tu olivo apadrinado, y además, puedes ir a ver y conocer el pueblo de Oliete. Podrás bautizar a tu olivo y, presta atención, ¡tendrás 2 litros de aceite al año!
¿Pero que será lo mas importante de este apadrinamiento? Que por ese módico precio, sabrás que has contribuído a 3 causas importantísimas:

  • Estarás apostando por la recuperación medioambiental
  • Estarás generando empleo para personas con discapacidad
  • Formarás parte de un proyecto rural sostenible

www.miolivo.org

Por cierto, este aceite no es cualquier aceite, ya que como estos olivos han estado abandonados tanto timepo, te aseguras que no han recibido ningún producto tóxico. Es un aceite de oliva Virgen Extra, con sabor almendrado y cierto toque picante. Pero lo mejor de todo es que es un aceite solidario y social.

Ya sabes, regala experiencias y no cosas, y esta puede ser una experiencia fantástica.

Y yo, ahí lo dejo, porque acaba de ser mi cumpleaños y sé que hay mucha gente que se vuelve loca pensando en qué regalarme… !pues mirad si lo pongo fácil que además te traigo un código: ecointransit para que tengas un  -15% de descuento!
Este código es válido para aceite, eceitunas y anillos de madera de olivo desde hoy hasta el día 2 de abril.

¡Aprovecha y colabora! 🙂

**Aclaro que no es un post patrocinado, es una colaboración que voluntariamente hago porque la idea me ha encantado 🙂 🙂 :)**

 

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