¿A qué huelen los recuerdos?

¿A qué huelen los recuerdos?

Me obsesionan los olores he de confesarlo y a la vez no utilizo colonia. Creo que he utilizado tanta a lo largo de mi vida que he acabado saturada de olores dulzones y cargantes, y no por la que utilizaba yo solamente que era bien fresquita, sino porque la gente se echa tal cantidad de colonia encima, que va embriagando (por decirlo finamente) a la gente de su alrededor.

Los olores evocan recuerdos, ya que el olfato está muy relacionado con el “cerebro emocional y la memoria”. De una forma más técnica, el bulbo olfatorio identifica un olor y lo transmite al sistema límbico (el cerebro emocional) y este a la amígdala (las emociones) y al hipocampo (la memoria). Por eso nos vienen recuerdos y emociones rápidamente.

El olor de mi adolescencia, mi abuela, mi madre y mi yo cercano

Me gustaría decir ya que queda “más mejor”, que el olor de mi infancia, es el olor de la tierra mojada que desprendía el campo al regar mi abuelo, o el olor del mar por haber pasado varios veranos en la playa, o el olor a comida casera haciéndose a fuego lento cada día… y aunque esos olores son reales, los que más recuerdos y emociones me provocan son los olores artificiales.. estamos perdiendo la esencia señores… y es que Mercadona y su ambientador eléctrico de tres colores ha hecho mucho daño.

Esto lo saben muy bien las empresas y un recurso en auge es el “marketing olfativo” y si no sabéis lo que es, sólo tenéis que pasar por cualquier tienda Blanco o Massimo Dutti que lo están llevando a la máxima expresión. Incluso si pasáis por una calle cercana os llega el olor. ¿Por qué tanta intensidad? Y no solo con estos olores pastosos en los que se ve, uy no, se huele a la legua que son artificiales. También están creando olor a café recién hecho, olor a tierra mojada, olor a cocido de la abuela… pero claro, todo de forma artificial. ¿No pueden poner unas plantas y regarlas cada día? Yo creo que haría el mismo efecto..

Y como con todos los aspectos de la vida, siempre queremos más y más. Con las colonias, los suavizantes, los ambientadores en casa.. comienzan con una intensidad bastante alta y pasada una semana ya nos hemos acostumbrado, por lo que necesitamos más para oler al mismo nivel que olíamos la semana pasada. Así que nos echamos más colonia, echamos un poco más de suavizante a la lavadora o aumentamos la frecuencia de expulsión del ambientador. Y no me lo estoy inventando que esto también es ciencia: los olores están compuestos por varias partículas, y estas partículas son captadas por los receptores que provocan una reacción que es interpretada por el cerebro; pero cuando capta la misma partícula de forma contínua, se adormece el receptor, tú receptor, el mio está perfecto. Tu hueles menos tu propia colonia, pero las personas la siguen oliendo al mismo nivel que tú al principio, así que no hace falta que te eches más, por favor.

Por otro lado, no nos estamos dando cuenta de los problemas graves que están causando la exposición a productos químicos que tenemos a nuestro alrededor (principalmente insecticidas), pero también ambientadores y algunos perfumes. En algunas personas aparece la sensibilidad química múltiple, que provoca cansancio, picor de ojos, dolor de cabeza e incluso problemas cognitivos. La OMS, todavía no lo considera enfermedad y en España, al contrario que en otros países como Alemania o Francia, aún no se le da la importancia que tiene.. y es grave porque empiezas a desarrollarlo por algún ambientador, pero luego te provocarán los síntomas un producto de limpieza, el cloro de la piscina, una colonia o el detergente. Lo mas normal del mundo es ir a una oficina donde haya un ambientador que cada quince minutos emita un “psst” cargado de un olor antinatural, tóxico y para mi desagradable, pero al que la mayoría está acostumbrado. Luego se quejan de que les duele la cabeza.. y más que por los ordenadores, yo lo relaciono con esto..

En fin, que si a ti también te obsesionan lo olores, o simplemente quieres que tu casa u oficina huela bien, no hace falta recurrir a esos tóxicos aparatitos. Puedes crear un ambientador con estos ingredientes tan habituales por aquí y tan sencillos:

  • un bote de cristal
  • unas cucharadas de bicarbonato
  • unas gotas de un aceite esencial

¿Me recomendáis alguna esencia que huela bien bien?

El bote de cristal adorna y ambienta la entrada de mi casa

¿Tenéis alguna otra receta? ¿Qué olores os gustan?  ¿Qué olor os evoca algún recuerdo especial nada más olerlo? ¡¡Muchas gracias por vuestros comentarios!!

 

 

 

 

Chachi que sí, chachi que no II

Chachi que sí, chachi que no II

Pues bien, como en anteriores ocasiones, hoy voy a hablaros de lo que por ahora me está resultando complicado en este mundo del reducir, del zero waste y en general de la sostenibilidad.

Me gusta incidir tanto por el blog, como cuando hablo con la gente, en que esto no es un mundo del todo o nada y que yo soy la primera a la que le cuesta realizar ciertos comportamientos “zero waste”, pero no por ello dejo de hacer todo lo demás o me siento culpable… para nada, todo lo contrario, me siento muy orgullosa de lo que sí consigo y de si, a base de compartir, inspiro a alguien, ¡ole!

Por tanto, creo también, que es importante hablar de lo que no consigo y me resulta difícil, pues creo que es honrado y más real para las personas que leen esto con curiosidad y con interés, pero con una barrera del “ellos y nosotros”; no hay barreras, en el mundo sólo hay “nosotros”.

Chachi que no:

  • Copa menstrual: no es un chachi que no del todo. Vamos a ver, porque me ha llamado la atención ver comentarios de personas que a través de un comentario mio de “no me adapto yo a eso”, se han atrevido a comentar que ellas tampoco. Pues sinceramente, no me parece cómoda fuera de mi casa. Y fuera de mi casa paso la mayor parte del día. Aún así, me parece una buena compra puesto que dura muchos años y tú decides cuándo la quieres usar y cuándo no. Pero si te pasa lo que a mi, que hablas con todo el mundo y te dice que es maravillosa, y tú como que no lo ves, pues yo tampoco la veo tan chachi.
  • Bolsas para las cacas de mi perrín: empecé súperemocionada haciendo bolsas de papel de periódico, le ponía las caras de todos los políticos habidos y por haber… pero mi perrín hace sus cositas unas 3 o 4 veces al día.. con lo que dejé de hacer bolsas y directamente con papel de periódico o papel de propagandas cuando lo encuentro grande.. pero siendo sincera, sigo cogiendo bolsas de plástico y combino papel y bolsas para esta ardúa tarea.
  • Bolsas de basura: me ha pasado como con lo anterior. Me planteo si lo mantendré en el tiempo durante toda la vida y no me veo. Solución a corto plazo hasta que encuentre una mejor, bolsas biodegradables.
  • Papel higiénico: viene en una gran bolsa de plástico y no me planteo dejar de usarlo. Fin.
  • Cepillo de dientes: vivo en Madrid, en un barrio céntrico además. ¿Y por qué digo esto? Porque he buscado y rebuscado cepillos de bambú por mogollón de sitios, en ecotiendas, herbolarios y demás y nada. Aquí me entra una duda, ¿los pido por internet? Tened en cuenta que conlleva embalage, transporte… ¿o los sigo utilizando de plástico hasta que encuentre alguno en tienda física?
  • Vivo con una persona que se adapta a mi modo de vida pero que no está tan convencido como yo y además es megadespistado. Tampoco me planteo dejarlo. 🙂 🙂
  • Servilletas o manteles de los bares: los sigo utilizando, que le vamos a hacer. Aunque llevo mi pañuelo de tela habitualmente, me cuesta decirle al camarero que retire las servilletas para asegurarme que no se van a tirar.. ¿por qué esta vergüenza aún sabiendo que haces lo correcto?
  • Bolis: en cuanto acabe con toooodos los bolis que tengo en casa, allá por el 2080, me compraré una pluma, pero por ahora, creo que es mejor acabar y reciclar los que ya tengo.
  • Queso. En casa somos muy queseros. Os expongo mi duda: compramos quesos enteros y cuando he ido a una charcutería y pido un queso entero, me dan el queso envuelto en plástico pues así es como lo tienen (si pides menos, sí que puedes pedir que lo pongan en tu tupper, pero el queso entero ya está preparado). Ir a la charcutería a comprar queso o ir al súper y comprar un queso también envuelto en plástico al final es lo mismo, y en el súper es más barato, con lo que compro queso envuelto en plástico.
  • Y junto con mi compra de queso, en plástico, compro también salchichas, tofu y hamburguesas veganas que vienen envueltas en plástico. Voy a escribir emails a Aldi para ver si pueden hacerlo de otra forma.. sólo en cartón, no creo, pero por pedir que no quede.
  • Detergente para lavar platos y ropa: aunque utilizo ambos productos, ecológicos (creo que es importante pues van directos al mar), los sigo comprando en bote de plástico. Las nueces de lavado no me convencen al tener que pedirlas por internet, y la opción de compra a granel me pilla muy muy lejos de casa. A veces no sé si es mejor coger el coche e ir a comprar a granel, o comprar en bote de plástico.
  • Desodorante: he estado utilizando durante el invierno uno sólido de Lush que me ha ido bien, pero ahora en verano me da la sensación que no funciona tan bien, por lo que si me queréis aconsejar con alguno, busco opciones. También estoy estudiando diferentes desosdorantes hechos a mano con aceite de coco (menudo inventazo el aceite de coco), y cuando encuentre la receta perfecta la publicaré en el blog. Por ahora utilizo uno de Babaria que viene en bote de cristal y es una marca que no testa los productos en animales.

Como veis, hay muchísimas cosas en las que aún tengo que mejorar y no veo el momento de ponerme a ello. Creo que lo mejor es elegir uno de estos puntos, uno sólo y proponérmelo como un reto, cuando lo consiga establecer como habitual, otro.. y así. ¿Con cual empiezo? ¿Qué otras acciones poco sostenibles lleváis a cabo? ¿Coincidís conmigo en alguna?

Los “por si acaso” no existen, son los padres

Los “por si acaso” no existen, son los padres

¡¡¡Nos vamos de vacaciones!!!

Me suena hasta raro decirlo porque no estamos ni en junio, pero aprovechando que este año yo estaba estudiando (durante mi vida de trabajadora, sólo he tenido vacaciones en agosto), vamos a irnos cuando todo es más barato (¡bien!), con menos turistas (¿bien!) y cuando en agosto estemos en Madrid, la ciudad estará vacía.. que agustito..

También, aprovecho para decir que he estado un poco estancada en estos temas sostenibles, sin perder lo que ya he ganado hasta aquí, pero sin proponerme nuevos objetivos. Pues fin de una etapa y comienzo de otra: el verano zero waste ha llegado.

Quería poner en práctica algo que ya hice un poquito el año pasado en las vacaciones, llevar lo justo, pero esta vez de verdad de la buena. Así que voy a hacer una “maleta cápsula mínima y zero waste o casi”:

– Maleta cápsula mínima para 7 días siguiendo la premisa “los por si acaso no existen, son los padres” y “todo lo de mi armario pega con todo”: (La última premisa la aprendimos cuando vimos “Como hacer un armario cápsula“):

El montón de bragas ocupa más :O

  • 2 vaqueros (los vaqueros pegan con todo)
  • 5 camisetas (las camisetas pegan con todo)
  • 2 sudaderas (la sudadera viajera porque sólo la utilizo en viajes y.. pega con todo)
  • 1 chubasquero (ñeee nos va a llover)
  • 1 zapatillas (me da igual que peguen o no, son cómodas)
  • 1 pañuelo (que por las noches refresca)

No va a hacer un calor abrasador por lo que no necesito pantalón corto; no voy a tener ninguna cena de gala por lo que no necesito nada arreglado; no vamos a salir de fiesta ninguna noche por lo que no necesito vestidos ni zapatos ni bolso ni ná. Pues todo esto, son los por si acaso que me he llevado a otros viajes y que volvieron tal cual los metí en la maleta. ¿Y he aprendido de un viaje para otro? No. Hasta hoy.

– En cuanto a la bolsa de aseo, si no sigo una rutina estricta ni en mi casa, ¿qué me hace pensar que fuera de ella la voy a seguir? Pues miles de potingues me he llevado siempre. Esta vez también la voy a reducir a lo necesario, y aquí si, incluyo algo de maquillaje que no quiero que me confundan con una vampira, que vamos a Rumanía.

Comienzo de lo más ECO a lo menos. La pasta de dientes la hago yo misma, pero tenía ese botecito en un cajón y voy a gastarlo con la firme intención de cuando vuelva al dentista, decirle que no quiero muestras ya que no las uso. Y un trocito de jabón natural para lavar la ropa, siempre viene bien.

– Y como nueva aportación a mis viajes, me llevo mi “kit zero waste” con el que intentaré no producir más basura de la necesaria.

  • Mi bolsa de tela “No Palm” con: (voy a buscar como es aceite de palma en rumano: el señor Google dice que “ulei de palmier”, pues eso, no al ulei de palmier.
  • botella de agua reutilizable
  • pañuelos de tela (pero también llevo de papel)
  • bolsa de tela y bolsas de papel que tenía por casa para meter fruta, o bocadillos, o galletas.. todo lo que podamos comprar a granel, que por lo que he estado leyendo, es fácil.

Cuando vuelva, os contaré todo sobre el país, que por cierto, fue uno de los primeros países europeos en considerarse “país destino sostenible” y si hemos podido cumplir con nuestros objetivos ECO la mayoría de las veces. Como ya vimos en el post ECO Turismo by me, que el destino sea sostenible, lo haces tú con tus comportamientos y con tu ejemplo, así que, ¡allá vamos! (Os iré contando cositas por IG).

¿Quién me da consejos para viajar zero waste? ¿Alguien ha estado en Transilvania y me puede dar recomendaciones? Alguna recomendación de restaurantes con menú vegetariano… esto he visto que está complicado.. :S

¡Ah si, me llevaré también una ristra de ajos! 🙂

Mi abrigo de madre

Mi abrigo de madre

Me parecía que con el calor que estaba haciendo ya no pegaba este post, pero como ha amanecido día lluvioso.. ¡perfecto!

Quería hablaros de esta marca, de Kling. La conozco desde hace bastantes años, desde antes de vivir en Madrid y me encantaba. Diseños sencillos, románticos y diferentes a precios asequibles. Pero como suele ocurrir, les llegó la fama y…

Vestiditos como estos son su insignia y mis ganas de comprar comienzan en 3, 2, 1…

Pero empecemos por el principio. Kling nació hace unos doce años en Argentina, su creador Papo Kling, empezó a vender prendas sin etiqueta y sin nada que hiciera referencia a una marca, a una tiendecita del desaparecido Mercado de Fuencarral. Esas prendas, tenían un diseño especial, diferente (aunque ahora te puedan parecer de lo más normales, pues este estilo “popy” se ha extendido, hace doce años no era tan común y hasta Inditex les copió un diseño de camiseta) y llamaron la atención, por lo que surgió Kling. Por más que he buscado información, no he encontrado donde producían al principio. Pero basándome en mi experiencia de compra, me parece raro que empezaran con producción de países como India o China. La calidad de las telas era buena (conservo varios vestidos y alguna camisa como nuevos y han pasado por miles de lavados y peor aún, por varias fiestas en la uni); sólo existía una talla que no era ni muy grande ni muy pequeña, ni siquiera era igual a otra de la misma talla y tenían un precio adecuado, más caro que inditex pero sin exagerar. Además, la bolsa que te daban era de tela, moníííísima y la podías utilizar de bolso. (Es el que yo llevo en la foto, pero no se ve bien).

Pero, les llega fama y empiezan a vender más y más y a hacer cambios muuuuy notables en la calidad de las telas y en la producción. Confirmo porque lo he buscado, aunque el diseño se hace en Madrid, la fabricación ha sido en Asia por lo menos en los últimos años. Abren diferentes tiendas por España y varias en Madrid, ya hay más tallas diferentes (algo que también tiene su parte positiva, pues tienen tallas más grandes y no me refiero a una 38) y multitud de prendas por talla. Y aumentan los precios, no mucho, pero ya no tienes la sensación de estar comprando algo especial o único, es como estar en Primark pero pagando a precio de unicornio.

A día de hoy, parece que una nueva “mejor” etapa se abre para Kling. Comienzan a fabricar sus prendas en España ya que quieren apostar como marca por la sostenibilidad y una forma de hacerlo es produciendo lo más cerca posible de donde diseñan. Indican, que aunque ahora les cueste más hacerlo, en poco tiempo será lo estándar. Esperemos que así sea.

Os he hablado de Kling, ya que quería sacar aquí el abrigo perfecto (junto con la cazadora vaquera) de mi Armario Cápsula de Primavera: La Gabardina. Me encanta porque te lo puedes poner con pantalón, con falda, con zapatos, con zapatillas… con lo quieras, e irás divina. Me gusta mucho como queda abrochado: sin el cinturón parece una capa como de Caperucita y con cinturón (el mio debe estar en lo más profundo del armario porque no lo encuentro), es más tradicional.

Me en can tan to das

Ahora no necesito nada y me da que para verano tampoco, así me dará tiempo a esperar y ver hacia donde se dirigen. ¿Conocíais Kling? ¿Qué os parece esta nueva etapa? ¿Os gustan las gabardinas?

¡Muchisisimas gracias por vuestros comentarios!

Mascarilla casera para la cara

Mascarilla casera para la cara

El principal problema de mi cara soy yo, lo sé, pero tengo una manía y es que me toco la cara sin darme cuenta (y dándome cuenta también, que hasta tengo un cartel en el baño que pone “Raquel, déjate la cara”), y claro me monto unos líos que pa´qué. Estos últimos años, había conseguido controlarme un poco a base de mucho esfuerzo mental y económico, ya que me compraba productos mejores y más caros para mantener una rutina y evitar tocarme. Pero estos últimos meses, con mi etapa de opositora he vuelto a mi cara de los 15 años, llena de marcas.

Así que vamos a ver si podemos hacer algo con ellas a base de este mejunjillo que he creado inspirándome en este libro que me regalaron por mi cumple de cosmética slow y utilizando productos que ya tenía por casa (me entra la risa con algunos libros de estos porque te lo pintan todo como facilísimo pero luego te piden en los ingredientes sangre de unicornio, el pedo de un enano o aceite de niaulí, ¿Cuál es el ingrediente real que pide el libro?)

Aunque seguramente la piel no necesita tanto producto, el caso es que me gustan estas cositas beauty y me preocupo de que sean productos eco, y de buena calidad, pero el tema mascarilla se me ha resistido hasta ahora. Tengo de las muestras que te regalan en Lush cuando compras algo pero no me mola que sólo te lo den en envase de plástico, así que mi primer experimento es este, una mascarilla y además, que me he propuesto mas handmade y menos buy.

Ingredientes:

  • Aceite de coco: contiene propiedades antibacterianas y antifungícas, y es hidratante, ahí es na.
  • Arcilla blanca: tiene propiedades desinfectantes y desinflamantes y ayuda a eliminar toxinas acumuladas bajo la piel y las dichosas marcas.

Ingredientes opcionales:

  • Algún aceite esencial para darle buen olor.
  • Azúcar o sal para actuar también como exfoliante.

La que yo he hecho es la más sencilla, únicamente aceite de coco y arcilla blanca, que ahora que lo pienso, podría haberme puesto pasta de dientes. La llevo utilizando dos semanas más o menos, unos dos días por semana y tengo la cara bastante bien, por lo que estos productos caseros, baratos y ECO, actúan igual o mejor que cualquier crema o mascarilla que puedas comprar por ahí, con las que por cierto, nunca he tenido ningún resultado espectacular que recuerde. Además, variando las cantidades de cada producto, conseguimos potingues diferentes (más aceite de coco, desmaquillantes, crema hidratante y pasta de dientes: todo en uno).

Me la pongo, espero unos 10 minutos y la quito con mi trocito de toalla reutilizable o en la ducha directamente y te deja una cara muy suavecita, como el culito de un bebé. Esto si que me ha llamado la atención  y muy positivamente, cuando te  la quitas, no te deja la sensación tirante o reseca que te dejan otras mascarillas, es hidratante sin dejar la piel grasa. ¡Probadla! Seguro que os gusta 🙂

¿Utilizáis para la cara algún mejunje casero que de verdad os encante y me recomendéis?

Página 1 de 512345

Pin It on Pinterest

Share This