Productos ecobeauty y una lección aprendida

Productos ecobeauty y una lección aprendida

Hace tiempo, haciendo limpieza en mi bolsa de aseo, compartía por aquí todo el maquillaje (no muy adecuado) y especialmente, todas las barras de labios que había ido acumulando a lo largo de los años. Me propuse acabarlas antes de comprar otras. Pues no lo cumplí. Y es que cada día que me pintaba los labios pensaba en la cantidad de tóxicos que estaban entrando en mi cuerpo y no me molaba nada.

Así que al final, compré un pintalabios rojo y decidí reutilizar los viejos como pinturas para cuando estoy con los sobrinos, o para dejarle a Alberto mensajes cariñosos en el espejo por la mañana.

Y el mensaje se puede tirar ahí una semana

Para estas compras de maquillaje (lápiz de ojos (3,99€) y rimmel (8,95€) que necesitaba y pintalabios (8€) que no), me propuse algunas cosas: 1) no hacer ningún pedido por internet, es decir, encontrarlo en alguna tienda cercana; 2) que no fuera maquillaje caro (ni a precio de Kiko, ni a precio de Dior, algo intermedio) y 3)  que fuera natural y no testado en animales. Me recorrí varias tiendas de productos ecológicos cercanas y no tan cercanas y encontré estas dos marcas. Y bueno, los primeros objetivos se cumplieron, pero el pintalabios que compré, no está del todo libre de crueldad animal.

  • Benecos: cosmética natural y ecológica, sin parafinas o siliconas, respetuosa con la salud, el medioambiente y los animales. Peeeeero, no es del todo cierto  que sea una marca respetuosa con los animales ya que sus pintalabios, por lo menos los de color rojo, llevan carmín. ¿Sabéis de dónde sale el carmín? De unos insectos llamados cochinillas, a los que cuecen y machacan para sacar ese pigmento natural. Vale es natural, pero ¿sin sufrimiento animal? Gastaré la barra, pero me informaré mejor antes de comprar una nueva. ¡Encima no es el color rojo que utilizo habitualmente! Esto ha sido el karma, que me ha castigado por comprar algo que no necesitaba y que había dicho que no iba a comprar, ¡ains!

Parece un rojo oscuro intenso pero no lo es…

… es mas bien brillantoso

  • Avril: marca francesa de productos ecológicos y respetuosos con el medioambiente (marca que además se compromete con los embalages, eliminando los que no sean necesarios), y concretamente con el rimmel que he probado, estoy muy contenta ya que el color negro es intenso, duradero y peina las pestañas que en mi caso, es una odisea.

Y como yo no soy una experta en este tema, ¿En que blogs he bicheado para conocer productos y marcas ecológicas y sostenibles? La verdad es que en bastantes. Pero me quedo con tres, por los productos que muestran; la forma de escribir y la estética de los blogs; y por las personas que hay detrás, que sólo por la relación que se establece por Instagram, me parece que son majísimas.

  • Ecolecua Sinceridad ante todo e información muy definida y contrastada, con un estilo de escritura muy cercano y alegre.
  • Be natural my friend Con una estética muy cuidada y fotos preciosas, nos hace un resumen de los productos más top, recetas y DIY.
  • Sientepora Bajo la premisa, “el sufrimiento animal y los productos tóxicos son innecesarios”, nos recomiendan productos geniales.

¿Utilizáis algunas marcas concretas de belleza que queráis recomendar para próximas necesidades? ¿Tenéis maquillaje acumulado de años y años, o ya os habéis deshecho de lo que no utilizáis y habéis optado por productos más recomendables? ¿Seguís algún blog para inspiraros?

¡Qué tengáis feliz semana!

 

 

 

 

 

Guiso de carne (seitán)

Guiso de carne (seitán)

 

Necesitamos:

  • Pimiento rojo
  • Zanahoria
  • Patata
  • Cebolla
  • Pimiento verde
  • Seitán

Cortamos las verduras en trozos no muy pequeños y rohogamos con un ajo y aceite de oliva hasta que estén doraditas. Echamos un poquito de agua para hacer caldo y añadimos el seitán, previamente hecho a la plancha.
Podemos acompañar con patatas fritas, o patatas cocidas que acompañen al guiso. Fácil.

¿A qué huelen los recuerdos?

¿A qué huelen los recuerdos?

Me obsesionan los olores he de confesarlo y a la vez no utilizo colonia. Creo que he utilizado tanta a lo largo de mi vida que he acabado saturada de olores dulzones y cargantes, y no por la que utilizaba yo solamente que era bien fresquita, sino porque la gente se echa tal cantidad de colonia encima, que va embriagando (por decirlo finamente) a la gente de su alrededor.

Los olores evocan recuerdos, ya que el olfato está muy relacionado con el “cerebro emocional y la memoria”. De una forma más técnica, el bulbo olfatorio identifica un olor y lo transmite al sistema límbico (el cerebro emocional) y este a la amígdala (las emociones) y al hipocampo (la memoria). Por eso nos vienen recuerdos y emociones rápidamente.

El olor de mi adolescencia, mi abuela, mi madre y mi yo cercano

Me gustaría decir ya que queda “más mejor”, que el olor de mi infancia, es el olor de la tierra mojada que desprendía el campo al regar mi abuelo, o el olor del mar por haber pasado varios veranos en la playa, o el olor a comida casera haciéndose a fuego lento cada día… y aunque esos olores son reales, los que más recuerdos y emociones me provocan son los olores artificiales.. estamos perdiendo la esencia señores… y es que Mercadona y su ambientador eléctrico de tres colores ha hecho mucho daño.

Esto lo saben muy bien las empresas y un recurso en auge es el “marketing olfativo” y si no sabéis lo que es, sólo tenéis que pasar por cualquier tienda Blanco o Massimo Dutti que lo están llevando a la máxima expresión. Incluso si pasáis por una calle cercana os llega el olor. ¿Por qué tanta intensidad? Y no solo con estos olores pastosos en los que se ve, uy no, se huele a la legua que son artificiales. También están creando olor a café recién hecho, olor a tierra mojada, olor a cocido de la abuela… pero claro, todo de forma artificial. ¿No pueden poner unas plantas y regarlas cada día? Yo creo que haría el mismo efecto..

Y como con todos los aspectos de la vida, siempre queremos más y más. Con las colonias, los suavizantes, los ambientadores en casa.. comienzan con una intensidad bastante alta y pasada una semana ya nos hemos acostumbrado, por lo que necesitamos más para oler al mismo nivel que olíamos la semana pasada. Así que nos echamos más colonia, echamos un poco más de suavizante a la lavadora o aumentamos la frecuencia de expulsión del ambientador. Y no me lo estoy inventando que esto también es ciencia: los olores están compuestos por varias partículas, y estas partículas son captadas por los receptores que provocan una reacción que es interpretada por el cerebro; pero cuando capta la misma partícula de forma contínua, se adormece el receptor, tú receptor, el mio está perfecto. Tu hueles menos tu propia colonia, pero las personas la siguen oliendo al mismo nivel que tú al principio, así que no hace falta que te eches más, por favor.

Por otro lado, no nos estamos dando cuenta de los problemas graves que están causando la exposición a productos químicos que tenemos a nuestro alrededor (principalmente insecticidas), pero también ambientadores y algunos perfumes. En algunas personas aparece la sensibilidad química múltiple, que provoca cansancio, picor de ojos, dolor de cabeza e incluso problemas cognitivos. La OMS, todavía no lo considera enfermedad y en España, al contrario que en otros países como Alemania o Francia, aún no se le da la importancia que tiene.. y es grave porque empiezas a desarrollarlo por algún ambientador, pero luego te provocarán los síntomas un producto de limpieza, el cloro de la piscina, una colonia o el detergente. Lo mas normal del mundo es ir a una oficina donde haya un ambientador que cada quince minutos emita un “psst” cargado de un olor antinatural, tóxico y para mi desagradable, pero al que la mayoría está acostumbrado. Luego se quejan de que les duele la cabeza.. y más que por los ordenadores, yo lo relaciono con esto..

En fin, que si a ti también te obsesionan lo olores, o simplemente quieres que tu casa u oficina huela bien, no hace falta recurrir a esos tóxicos aparatitos. Puedes crear un ambientador con estos ingredientes tan habituales por aquí y tan sencillos:

  • un bote de cristal
  • unas cucharadas de bicarbonato
  • unas gotas de un aceite esencial

¿Me recomendáis alguna esencia que huela bien bien?

El bote de cristal adorna y ambienta la entrada de mi casa

¿Tenéis alguna otra receta? ¿Qué olores os gustan?  ¿Qué olor os evoca algún recuerdo especial nada más olerlo? ¡¡Muchas gracias por vuestros comentarios!!

 

 

 

 

A Frida le gustan mis helados

A Frida le gustan mis helados

Hoy os traigo un post freshhhhquísimo para alegrar estos días tan calurosos (no puedo con tanto calor, saca lo peor de mi). Ah, y antes de empezar quiero aclarar que no soy nutricionista ni nada por el estilo, que me he informado para contaros lo que os voy a contar, y que si en algo meto la pata, ¡si me queréis, decirme!

Hasta hace dos años, mi helado favorito era el Nestlé Gold de chocolate (ains… lo echo un poquito de menos..), pero lo abandoné definitivamente porque lleva aceite de palma, por la gran cantidad de azúcar que debe llevar eso y por el envase. Me puse a buscar opciones y encontré polos en los que leía, “con zumo natural de frutas” (¿quién no conoce los fantasmitas o se los ha dado a sus hijos ya que piensa que son “menos malos”) y eso me llevó a pensar, (a parte de, pues me los haré yo); ¿es lo mismo tomar una pieza de fruta que tomar zumo de frutas?

Pues no, no es lo mismo. Y podéis pensar, ¿¿pero como es posible?? Resulta que cuando sólo tomas el zumo de una pieza de fruta, tomas muchas más calorías, menos fibra y te sacias menos, por lo que es probable que acabes tomando más. Os pongo el ejemplo más conocido por todos: el zumo de naranja por la mañana: normalmente no haces zumo de una naranja únicamente, sueles utilizar 2 o 3, por lo que en un vaso tienes unas 110 kal, 0,5g de fibra, y poca saciedad. Sin embargo, al tomar una naranja entera tomas, unas 75 kal, 3,5 gr de fibra y es más saciante. Conclusión, que esos polos “zumo de fruta natural” no nos están aportando los beneficios de tomar una pieza de fruta, sino que nos están aportando demasiada azúcar, y a parte, la que le pongan extra.

Entonces, ¿en vez de tomar la fruta licuada (mira que somos vagos masticando, yo la primera), es mejor que tome fruta batida, o como lo llaman ahora, un smoothie? El smoothie es mejor que un zumo, pero la opción de la pieza de fruta entera, sigue ganando ya que cuando trituramos la fruta, aumenta la oxidación y se pierden nutrientes y no nos saciamos, bebiendo más de lo necesario. Están muy de moda estos batidos para dietas, para limpiar el cuerpo por dentro o para sustituir a los refrescos en algunos establecimientos. Los prefiero a una Coca Cola, pero sepamos lo que compramos (¡¡y lo que pagamos!!), qué beneficios tienen y qué no.

Por tanto, estos polos no sustituyen a la fruta que debemos tomar diariamente (ohhhhh), y debemos tomarlos con moderación, ya que, aunque sea toda la pieza triturada, como hemos visto antes, al no saciarnos por no masticar, podemos comer más de lo necesario e incluir demasiada fructosa en nuestros cuerpecitos.

Las recetas que he hecho son muuuuy sencillas, pero es que son las que no me da pereza hacer, es fácil encontrar los ingredientes, no llevan azúcar extra y no genero residuos.

Fruta “básica” comprada a granel

Recetas

Todos siguen el mismo proceso: mezcla de frutas, batidora y congelador. Si te sientes creativo, puedes reservar unos trozos sin triturar y ponerlos en el molde. Y también, si quieres de dos pisos, primero echas un poco en el molde, congelas un rato, y después echas el otro sabor y vuelta al congelador.

  • Sandía y kiwi es el que más me ha gustado. El toque ácido del kiwi, ¡me chifla!
  • Sandía y plátano (con un poquito de zumo de naranja, más rico aún)
  • Zumo de limón y hierbabuena (es como un polo de mojito, lo que no conseguí es que las hojas se repartieran por todo el polo).
  • Kiwi y melocotón
  • Sólo sandía, sólo melocotón, sólo kiwi
  • Mango y piña (más exótico y muy rico)

¡Espero que los disfrutéis! ¿Tenéis otras combinaciones de frutas para recomendar? ó ¿Recomendaciones de Smoothies para tomar de vez en cuando? A mi me gustan de verduras como espinacas, lima, apio y manzana. ¡Muuuuuy rico!

Mix de polos

Tengo estos moldes desde hace años, he visto unos de silicona geniales.. a ver si los encuentro

¡Muy ricos! Pero con moderación..

Imprescindibles del verano

Imprescindibles del verano

Con el tiempo que está haciendo (días de calor extremo, días de lluvia, días de una temperatura tan agradable que ojalá se quedara así…) y teniendo en cuenta que ya tuve mis vacaciones y que ya he vuelto a la maravillosa vuda de currante y estudiante, tengo la sensación de estar en septiembre, y en realidad el verano comenzó hace 10 días..

Tanto si estáis en la misma situación que yo, o vais a disfrutar de días de vacaciones próximamente, tengo una lista de “imprescindibles del verano” en la que seguro compartimos más de uno. ¿Me cuentas cuáles son los tuyos?

Lectura

Un buen libro para las horas de playa o las horas de metro. En la playa leí “Patria” que os recomiendo de verdad, se lee muy fácil porque son capítulos muy cortitos que hacen que parezca que lees un cuento, pero un cuento con una historia muy real, un “conflicto” compuesto por familias como las nuestras donde se ha justificado la violencia durante años.. en fin, que os la recomiendo. Y ahora estoy con “La chica del tren“, que he decidido leerla porque he visto en el metro que mucha gente iba leyéndolo (antes he comprobado que no fuera algo parecido a 50 sombras que también fue un libro que veía en el metro constantemente) y que me está enganchando bastante aunque la protagonista me ponga un poco de los nervios.

Verano sin desechables

Todo un clásico de mis listas y que os recomendaré hasta que las botellas de agua y las bolsas de plástico sean erradicadas del planeta: bolsa de tela y botella reutilizable. Me dejaría de otras recomendaciones e insistiría sólo en estas dos: al año se utilizan entre 500.000 y 1 billón de bolsas de plástico y otros billones de botellas y otros billones de pajitas… con lo fácil que es no utilizar estas tres cosas y el cambio que supondría para el planeta..

Las series son el nuevo cine de autor

Una buena serie para cuando llegas a casa y quieres desconectar. Me declaro absolutamente fan de Netflix pero se nos ha acabado el año y medio que nos habían traído de regalo de Reyes (regalos que me parecen faaaaaaaantásticos). Y como en una relación se deciden las cosas a medias (si dicidin lis quisis i midis…  apuff) pues nos hemos pasado a HBO. Aún no he podido ver tranquilamente que me ofrece.. por ahora me estoy conformando con Girls.

Comida, comida

Snack saludable para los descansos del trabajo, las visitas turísticas o las horas de playa: frutos secos, dátiles, hummus, fruta.. y todo esto lo puedes comprar a granel.

Ropita

Si tu trabajo te lo permite o para salir a tomar algo, los monos son mi “must have” del verano. Hay de muchos tipos, más arreglados o menos por lo que te pueden incluso servir para alguna boda no muy elegante.. Además, si no te ha dado tiempo a depilarte, te hacen un apaño.

Postureo

Posturea ecológicamente en Instagram, comparte tu forma de vida y el bonitismo: modelito piscinero, las vistas desde tu casa, tu compra hecha a granel.. En el pueblo, en la playa o en la ciudad, mantener tu estilo de vida sostenible es posible y compartiéndolo llegamos a más personas.

Aceite de coco

Intenta mantener una “rutina de belleza” (me parto cuando escribo esto, queda tan chic): no, a ver, me refiero a que verdaderamente es importante limpiar bien la cara de cremas protectoras o maquillaje. Después de llevar bastante tiempo con mi potingue de aceite de coco y arcilla blanca (al que a veces hecho un poco de bicarbonato o sal para que haga también de exfoliante), he de decir que tengo la piel genial y que no necesitas ni crema hidratante después.

Minimiza tus necesidades

Sigue con tu estilo de vida minimalista allá donde vayas. El año pasado hubiera hecho una lista de “compras necesarias” para el verano con “tontás” como se dice en mi pueblo, tontás que se hubieran quedado a medio acabar/empezar abandonadas en un armario como un bikini, algún vestido veraniego, chanclas, revistas, colgantes, pintauñas, colorete, crema… De verdad que soy la primera a la que le gusta comprar, si, soy una minimalista zero waste rara, pero organizo bien lo que necesito y lo que no.

Bañador o Bikini

Hablando de bikinis, hazte con uno bueno que no se vaya dando de sí y acabes con el típico culo colgandero. Esto es suuuper importante. E igual de importante o más son los materiales con los que está fabricado, ya que la mayoría de los bikinis que encontramos por ahí desprenden fibras y microplásticos que van directitos al mar. No los he probado, porque precisamente bikinis no me faltan y antes de comprar quiero aprovechar lo que tengo, pero estoy segura que cuando busque uno acudiré a los bikinis que hace Cabuya.

Sé creativo

Desarrolla tu creatividad. Y si te ha pasado como a mi, y tu creatividad se quedó en el dibujo de “la casa, el coche y el árbol, todo del mismo tamaño”, acude a Google y a Instagram que son fuente de inspiración. Puedes reusar camisas viejas para hacer bolsas de tela; buscar nuevas recetas sencillas y baratas de comida que normalmente compras precocinada y hacerla tu mismo en ingentes cantidades y congelarla (ahorro de plástico, dinero y mejora en salud) ó utilizar las típicas cajas de fruta de madera o cartón, pintarlas y darles miles de usos..

Polos

Estoy preparando un post de recetas de polos como los que yo me hago para tomar como merienda o después de cenar. Son muy sencillitos, mezclas de frutas trituradas y congeladas. Además, puedes reutilizar los envases de yogurt como molde. Si los haces tú en vez de comprarlos, te aseguras que no llevan ningún tipo de conservantes ni aceite no deseado como el de palma, que suele estar en este tipo de productos y tampoco un envase que normalmente, suele ser de plástico.

¿Qué imprescindibles tiene tu verano?

600 páginas que me leí en una semana

Compra a granel sin bolsas de plástico

Aceite de coco

Camiseta granate reutilizada y hecha bolsa

 

Polo casero de frutas

 

Mono azul oscuro que prácticamente no me quito

 

Me llamo RaquEarl

Me llamo RaquEarl

El otro día estaba viendo un capítulo de la serie cómica “Me llamo Earl”. No sé si sabéis cual es, va de un tío que es un delincuente, y un día gana la lotería e inmediatamente es atropellado y ve como su boleto ganador se lo lleva el aire. Y así es como descubre el Karma, se replantea su vida y decide escribir una lista con todas las malas acciones que ha hecho hasta ese momento para compensar el daño que hizo a esas personas. Bueno, pues el capítulo al que me refiero, Earl va a compensar a un amigo al que en el pasado, había robado todos sus muebles y un aire acondicionado. Sin embargo, este amigo ya no quiere nada porque es un luchador por el medioambiente y, ¡atención!: Vive en una comuna hippy, y vive de lo que obtiene de la tierra y sin electricidad, promueve el amor libre… Además anima a Earl a vivir una semana con él y a luchar por el medio ambiente. ¿Hasta aquí bien? Os diré que me reí mucho mucho, pues Earl pasa por todos lo estados que pasamos los que intentamos llevar una vida más sostenible:

1. Motivación

2. Puesta en práctica de todo y más

3.Ufff esto lo dejo

4. Apatía

5. Indignación

6. djasdflkjasdfñlajsdñfkjasdfjasñdkjf

7. Resignación

8. Recuperación del interés siendo mas realista

9. Persistencia

10. Finalmente asumes que es algo personal y que cambiará quien quiera;

y además, Earl tenía una lucha especial contra el plástico que me encantó peeero,

en realidad no os quería hablar de la serie en sí. Lo que me hizo replantearme fue, ¿Cómo nos ve la sociedad a los que queremos un mundo mejor? ¿A los que intentamos mejorar el medioambiente? Porque este capítulo; ya os digo que yo me reí y es una serie cómica y exagerada (pero yo es que me río mucho de mí misma); dejaba a estas personas llenas de tópicos. Como os he dicho, el amigo de Earl, era un hippy con poncho de rayas, vegano, que no utilizaba la electricidad, sin un trabajo conocido, y que a parte de vivir de lo que la tierra le da, vive de lo que la gente generosamente le aporta…

El hippy en su huerto, todo hippy tiene un huerto, obvio

¿Seguimos teniendo esta imagen de cara a la sociedad o está cambiando? Y, ¿a qué se puede deber? Y, ¿Qué podemos hacer?

  • Creo que sigue habiendo muchos tópicos por desconocimiento. Y en mi opinión, este desconocimiento se debe a que somos poco reivindicativos fuera de nuestro círculo. No me refiero a ir dando “la chapa ecológica” a cualquiera que te encuentres por la calle, pero si a dar pequeñas explicaciones de por qué hacemos las cosas. En ámbitos como el trabajo puedes comentar porqué no utlizas botellas de agua o no bebes café de vaso desechable; en la frutería puedes explicar por qué motivo eres tan insistente con tus bolsas de plástico; en tu casa puedes insistir en que reducir el consumo de carne no sólo por razones de salud, es recomendable; a tus amigos puedes hablarles de que la moda sostenible no es cara, que en realidad el “fast fashion” es muy barato y se debe a unas razones concretas… Reivindica como eres, como vives, por qué haces lo que haces y sin avergonzarte.
  • No debes callar cuando “te cuelguen una etiqueta” o hagan un comentario que no tiene que ver con la realidad y que son los que mantienen los tópicos. Como en todos los ámbitos de la vida, las personas que luchamos por mejorar el medioambiente o tener un mundo más sostenible, somos muy diferentes. Unos trabajan en grandes oficinas de grandes ciudades, otros trabajan desde casa; unos viven en pueblos; los hay casados, solteros o arrejuntados y no somos un grupo cerrado; pero nos une algo, que es no destruir el planeta con nuestra forma de vida, y mira si es un objetivo amplio, que puedes hacer pequeños o grandes cambios en tu vida para conseguir esto, seas quién seas. A mi me parece que es muy valorable, somos muy diferentes pero luchamos por lo mismo y cualquier persona puede unirse, sin etiquetas.
  • Cuando digo que no somos un grupo cerrado, me refiero más bien a que no debemos serlo, sin embargo yo pertenezco a varios como por ejemplo “Zero Waste España” o “Zero Waste Madrid” o “Vivir sin basura”… Están fenomenal porque son libres y encuentras a gente con el mismo objetivo y que te da muchas ideas, recetas, lugares donde comprar… pero también ocurre que en ocasiones somos poco “tolerantes” y como somos diferentes, al final se van creando grupos cada vez más cerrados como “Sólo como pepino Zero Waste” o “Vivir casi casi casi casi sin basura” o “Castellanomanchegos Zero Waste”. Digo poco tolerantes, porque llega alguien que ha eliminado sus bolsas de la compra en la carnicería y en vez de recibir un aplauso, recibe críticas porque come carne y eso, buff, eso es lo que más contamina. Hacer esto es una elección, y debemos valorar los pequeños cambios que las personas, libremente, deciden hacer.
  • Otro tópico es que se nos considere extremistas. Como odio esta frase: “si, si, pero los extremos nunca son buenos”. Desde mi punto de vista sí que lo son, entendiendo este extremismo “como el mantenimiento de mi actitud o comportamiento frente a otro que no comparto”, obviamente, sin hacer daño a nadie y siendo respetuosos. ¿Soy extremista por decirle al camarero que le había pedido la bebida sin pajita? ¿Soy extremista por no ir al súper en el que no dejan utilizar bolsas de tela? ¿Soy extremista por decirle a alguien que la basura no se tira al suelo? Pues, llámame extremista, lo soy. Pero que yo sepa, a alguien que pide unas patatas bravas y le traen unas alioli y las devuelve, no le llaman extremista, simplemente no es lo que quiere o lo que ha pedido. Y aquí cierro el círculo, y vuelvo a repetir, ¡sé reivindicativo!

Y acabo con este mensaje, ya que como consumidores de productos, o consumidores de televisión, o consumidores en general (porque lo somos), tenemos mucho poder sobre el mercado y no lo ponemos en práctica. Tienes el poder cuando decides no comprar algo, o no ver algo en la tele por las razones que sean. Y este poder con las redes sociales se materializa casi en el acto ya que se han convertido en un medio que nos da voz de forma inmediata, y podemos compartir porqué razón no compramos o no vemos algo. Si lo compartimos, seguramente mucha gente se vea identificada con nosotros y cuántos más seamos, más lograremos. ¡Utilicémoslas más a menudo!

Comportémonos tal y como somos, creemos un ambiente de normalidad (aunque odio esta palabra pero creo que me entendéis), respeto y apertura mental y acabemos con los tópicos que nos perjudican con respecto a los demás. Hay un grupo en Facebook que se llama “Activismo electrónico” que me encanta, ya que sirve especialmente para esto, para acabar con los comportamientos de ciertas empresas que promueven valores poco sostenibles. Si observamos ese comportamiento, escribimos un email y lo mandamos todos los que pertenecemos al grupo (os animo a uniros, cuantos más mejor) y así es como comienzan a cambiar las cosas. Vuelvo a repetir, que “Me llamo Earl” es una serie cómica y ni mucho menos les voy a mandar un amail para quejarme de los tópicos que han incluído, pero esos mismos tópicos se utilizan en anuncios de televisión y de forma malintencionada (el anuncio de pavo que dejaba en un lugar fatal a una familia vegetariana; anuncios donde se tira comida o uno que hay de cremas para el sol ahora mismo que dice: muchas de tus prendas acabarán abandonadas este verano por la crema del sol… ¡¡y aparece la camiseta en el fondo del mar!! WTF??) y podemos quejarnos y lograr que se elimine y cambie.

¿Por qué pensáis que se siguen manteniendo ciertos tópicos? ¿Sientes en algún momento culpabilidad o vergüenza por realizar ciertos comportamientos? ¿Cómo crees que podemos cambiarlo? Bueno, voy a ver si recojo unas patatas de mi huerto y las pongo a cocer al fuego mientras realizo la danza de la lluvia..

 

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